El B4 es el punto donde el XC40 gana brío sin renunciar a la tracción delantera, aunque el salto de 2.482 euros sobre el B3 Core solo se justifica si de verdad se usa esa potencia extra.
Es la 3.ª de 7 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 5.500 € más que la Essential B3, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Core B4 ocupa la segunda posición de precio en una gama de siete versiones, justo por encima del Core B3 (45.818 euros) y por debajo del Plus B3 (48.647 euros). Frente al Core B3, paga 2.482 euros más por pasar de 163 a 197 CV y de 265 a 300 Nm de par, con una mejora de aceleración de 8,6 a 7,6 segundos. Es un salto de motor puro: el equipamiento de ambos acabados Core es idéntico, así que aquí no se paga ni un euro en confort o tecnología adicional. Frente al Ultra B4, de 54.147 euros, se ahorran 5.847 euros a cambio de llantas, ambiente interior y asistentes que suben de nivel en los acabados superiores.
El motor 2.0 turbo de gasolina con micro-hibridación entrega 197 CV y homologa 6,6 l/100 km WLTP, una cifra que en uso real puede subir entre un 15 y un 30 por ciento. Frente al CUPRA Formentor 2.0 TSI 4Drive de 204 CV, que homologa 7,5 l/100 km y cuesta 5.286 euros menos, el XC40 gasta 0,9 l/100 km menos pero pierde 0,9 segundos en el 0 a 100 y no ofrece tracción total. Frente al Skoda Karoq Sportline 4x4, también con tracción a las cuatro ruedas y 190 CV, el Volvo cuesta 5.535 euros más, tiene 500 litros de maletero por los 443 del sueco y homologa 0,9 l/100 km menos. La tracción delantera de todas las versiones del XC40 es una limitación frente a estos dos rivales con reparto a las cuatro ruedas.
El equipamiento de serie incluye faros LED, pantalla central de 22,9 cm, cargador inalámbrico, climatizador de dos zonas y portón eléctrico, un nivel completo para la gama media del modelo. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 235/55 son razonables en tamaño, sin la penalización de consumo y coste de recambio de las llantas mayores que sí montan los acabados superiores.
Encaja en quien busca un SUV compacto premium con motor de gasolina más resuelto que el de entrada, sin necesidad de tracción total ni de subir al acabado Plus o Ultra. Un conductor de uso mixto, con trayectos interurbanos frecuentes donde el par de 300 Nm se nota, y que valora el equipamiento de serie completo sin pagar por un nivel de acabado superior. No es la opción para quien prioriza el consumo mínimo de la gama, papel que corresponde al Essential B3.
El Core B4 es la versión que tiene sentido para quien ya ha decidido comprar un XC40 y quiere más motor que el B3 sin subir de acabado: paga solo por prestaciones, no por lujo añadido. Frente a rivales con tracción total como el Formentor o el Karoq comparados, el Volvo cede en ese punto y en consumo WLTP, aunque compensa con más maletero que el primero. Dentro de la gama, es la elección más razonable de las siete si se valora el par motor sobre el precio de entrada. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 197 CV |
| Par | 300 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 150 g/km |
| Autonomía WLTP | 818 km |
| 0 a 100 km/h | 7,6 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.440 mm |
| Peso | 1.692 kg |
| Maletero | 443 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.