El B5 Ultra es el acabado tope de la gasolina del XC90, con todo el equipamiento que Volvo ofrece salvo el enchufe, pero paga 6.145 euros más que el Plus por una lista de extras que no incluye ni un CV adicional.
Es la 4.ª de 6 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 10.002 € más que la B5 AWD Core, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El B5 AWD Ultra corona la versión de gasolina del XC90, por encima del Core y del Plus, y comparte mecánica de 250 CV y 360 Nm con ambos: la diferencia de 82.200 a 92.202 euros entre Core y Ultra es pura cuestión de acabado, no de rendimiento. Frente al T8 AWD Core de 406 CV e híbrido enchufable, que cuesta 91.150 euros —apenas 1.052 euros menos que este Ultra—, la comparación deja claro que quien quiera más potencia y etiqueta 0 emisiones tiene esa opción muy cerca en precio, aunque con 40 litros menos de maletero y una autonomía eléctrica de solo 70 km WLTP.
El 2.0 turbo de 250 CV con microhibridación mueve con soltura los 2.080 kg del XC90, con un 0-100 en 7,7 segundos y un consumo homologado de 8,7 l/100 km, que en uso real sube con facilidad por encima de 10 l/100 km dado el peso y el tamaño del coche. Frente al Mercedes GLC Coupé 300 4MATIC, con 258 CV y 7,2 l/100 km WLTP por 74.290 euros, el Volvo pesa 150 kg más y consume 1,5 l/100 km más, aunque ofrece 135 litros más de maletero y siete plazas frente a cinco. El Hyundai Santa Fe Maxx híbrido, con 239 CV, tracción delantera y 6,4 l/100 km WLTP, cuesta 36.182 euros menos y demuestra que la eficiencia real de un full-híbrido supera con holgura a la de un micro-híbrido de gasolina de este tamaño.
El salto del Plus al Ultra por 6.145 euros añade elementos como el techo solar panorámico, tapicería de cuero y detalles decorativos, pero no toca la mecánica ni el maletero, que se mantiene en 680 litros en las tres versiones de gasolina. Llantas de 21 pulgadas (275/40 R21) de serie, que penalizan tanto el consumo como el precio de reposición de neumáticos.
Para quien busca un SUV de siete plazas con equipamiento de gama alta completo de serie, sin necesidad ni interés en enchufar el coche, y hace un uso mixto con predominio de carretera donde la autonomía de 816 km WLTP con depósito de 71 litros resulta cómoda. No es la opción para quien recorre trayectos urbanos cortos a diario, donde el consumo de 11,3 l/100 km penaliza claramente frente a alternativas híbridas del segmento.
El B5 AWD Ultra es la versión de gasolina mejor equipada del XC90, pero el salto de 6.145 euros sobre el Plus se paga en confort y estética, no en mecánica ni en espacio. Frente al T8 AWD Core, que cuesta prácticamente lo mismo y añade 156 CV y etiqueta 0 emisiones a cambio de 40 litros menos de maletero, el Ultra convence solo si se descarta de plano el enchufe. Para quien valora el espacio y el equipamiento por encima de la eficiencia, es una elección razonable; para quien mire el consumo, el Hyundai Santa Fe Maxx cuesta 36.182 euros menos y gasta 2,3 l/100 km menos WLTP. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 250 CV |
| Par | 360 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 197 g/km |
| Autonomía WLTP | 816 km |
| 0 a 100 km/h | 7,7 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.953 mm |
| Peso | 2.080 kg |
| Maletero | 680 l |
| Plazas | 7 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
148 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| B5 AWD Core | 250 CV | 82.200 € |
| B5 AWD Plus | 250 CV | 86.057 € |
| T8 AWD Core | 406 CV | 91.150 € |
| B5 AWD Ultra | 250 CV | 92.202 € |
| T8 AWD Plus | 406 CV | 95.627 € |
| T8 AWD Ultra | 406 CV | 100.104 € |