El 530e ofrece 299 CV y etiqueta 0 emisiones dentro de la gama del Serie 5, pero su autonomía eléctrica de 105 km WLTP lo deja como una solución de transición más que definitiva.
Es la 4.ª de 7 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.900 € más que la 520d, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El 530e se sitúa en el escalón intermedio de la gama del Serie 5: por encima de los diésel y gasolina de acceso (520d, 520i y 520d xDrive, entre 63.450 y 66.150 euros) y por debajo del 540d xDrive diésel de 303 CV y del tope 550e xDrive de 489 CV. Con 299 CV y 450 Nm de par, es 92 CV más potente que el 520i y acelera de 0 a 100 en 6,3 segundos, casi un segundo y medio menos que el gasolina de entrada. Frente al 530e xDrive, la versión de tracción trasera cuesta 2.550 euros menos, pesa 50 kg menos y tiene mejor WLTP (2,1 frente a 2,6 l/100 km), aunque renuncia a la tracción total.
Como enchufable, ofrece 105 km de autonomía WLTP (82 km estimados en uso real) con una batería de 19,4 kWh útiles, y un consumo estimado de 8,1 l/100 km con la batería descargada, una cifra que conviene tener presente para trayectos largos sin recarga. Frente al Audi A6 e-hybrid quattro (299 CV, 71.820 euros), el BMW cuesta 1.530 euros más pero ofrece 166 litros más de maletero y pesa 125 kg menos, con la misma autonomía WLTP. El Mercedes Clase E 300 e (313 CV, 69.345 euros) resulta 4.005 euros más barato y con más potencia, aunque el BMW le saca 150 litros de maletero. El Skoda Superb Sportline PHEV (272 CV, 60.080 euros) es la opción más asequible del grupo, con 26 km más de autonomía WLTP, aunque con 27 CV menos y peor aceleración que el 530e.
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 14,9 pulgadas, cuadro digital de 12,3 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, asientos delanteros con calefacción y ajuste de altura, tapicería de cuero sintético Veganza, llantas de 19 pulgadas y faros LED adaptativos. La garantía es de 2 años, igual que todos los rivales comparados y el resto de la gama.
Encaja en un conductor de empresa o particular con recorridos diarios urbanos e interurbanos cortos, capaz de recargar la batería a diario para aprovechar los 82 km reales de autonomía eléctrica, y que valora la etiqueta 0 emisiones por motivos fiscales o de acceso a ciudad. Para quien recorra habitualmente trayectos largos sin posibilidad de recarga, el 520d diésel resulta más coherente por consumo y autonomía total.
El 530e es una versión con sentido dentro de la gama del Serie 5 para quien puede recargar a diario y quiere etiqueta 0 emisiones sin renunciar a prestaciones, con 299 CV y una aceleración notable para su segmento. Sin embargo, su autonomía eléctrica de 105 km WLTP queda por detrás del Skoda Superb Sportline PHEV, que ofrece 26 km más por 13.270 euros menos. Frente al Audi A6 e-hybrid, el BMW se justifica por su maletero, pero no supera claramente a los rivales comparados en relación calidad-precio. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 299 CV |
| Par | 450 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Trasera |
| Consumo WLTP | 2,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 48 g/km |
| Batería | 22,1 kWh |
| Autonomía WLTP | 105 km |
| 0 a 100 km/h | 6,3 s |
| Velocidad máxima | 230 km/h |
| Largo | 5.060 mm |
| Peso | 2.080 kg |
| Maletero | 520 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
105 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 520d | 197 CV | 63.450 € |
| 520i | 208 CV | 63.550 € |
| 520d xDrive | 197 CV | 66.150 € |
| 530e | 299 CV | 73.350 € |
| 530e xDrive | 299 CV | 75.900 € |
| 540d xDrive | 303 CV | 79.150 € |
| 550e xDrive | 489 CV | 90.100 € |