El punto medio de la gama GLC Coupé: más empuje que el 200, sin el salto de precio del AMG 53, pero con un consumo que recuerda que sigue siendo un SUV coupé de 1.930 kilos.
Es la 5.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 10.745 € más que la 200 4MATIC Coupé, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 300 4MATIC Coupé ocupa la quinta posición de ocho en la gama, con 258 CV de un cuatro cilindros de 1.999 cc y 400 Nm de par. Frente al 200 4MATIC (204 CV, 63.545 euros) añade 54 CV por 10.745 euros más, un salto considerable. Frente al 300 d 4MATIC Coupé (269 CV, 550 Nm, 77.980 euros) se queda a 3.690 euros menos pero cede 11 CV y, sobre todo, 150 Nm de par, la cifra que de verdad separa a ambos en empuje real. Comparado con el AMG 53 (449 CV, 98.825 euros) queda muy por debajo en prestaciones, con una diferencia de precio de 24.535 euros que sitúa a este 300 como la opción intermedia razonable antes de entrar en el terreno AMG.
El 0-100 de 6,3 segundos y los 246 km/h de velocidad máxima lo colocan por delante del Skoda Kodiaq RS (265 CV, 6,3 s, 61.505 euros) en igualdad de tiempo de aceleración pese a tener 7 CV menos, y casi a la par del Volkswagen Tayron R-Line (265 CV, 6,1 s, 61.670 euros), que le gana por apenas 0,2 segundos. Ambos rivales cuestan más de 12.000 euros menos. El consumo WLTP de 7,2 l/100 km es, no obstante, mejor que el del Kodiaq (8,2) y el del Tayron (8,6), con una autonomía WLTP de 861 km frente a los 707 y 674 km de esos rivales. Contra el Mercedes-Benz GLC 300 4MATIC (versión SUV, no Coupé) del mismo grupo, la diferencia es mínima: 412 euros menos pero 55 litros menos de maletero.
El equipamiento de serie incluye faros LED High Performance, pantalla central de 11,9 pulgadas con MBUX navegación premium, cuadro digital de 12,3 pulgadas, asientos delanteros calefactables con ajuste eléctrico y llantas de 19 pulgadas, equipo ya generoso pero que no añade mucho respecto al 200 4MATIC más allá de la mecánica.
Pensado para quien recorre trayectos largos por autovía con frecuencia y valora disponer de reserva de potencia sin entrar en el terreno AMG, pero sin necesidad real de un diésel. Encaja en un conductor con 20.000-25.000 km anuales, sin urgencia por recargar en enchufable y que prioriza una conducción ágil sobre el consumo urbano, que con 9,4 l/100 km WLTP en ciudad no es su punto fuerte.
El 300 4MATIC Coupé es una versión bien resuelta mecánicamente, con potencia suficiente y un consumo en carretera correcto para su categoría, pero queda apretada entre el 200 4MATIC (mucho más barato) y el 300 d (más par por poco más dinero). Frente al Kodiaq RS y el Tayron, Mercedes cobra la marca con claridad: más de 12.000 euros de diferencia por prestaciones similares. Recomendable para quien ya tiene decidido que quiere un Mercedes y prioriza gasolina sobre diésel, no para quien busca la opción más razonable del segmento. Nota: 7,8/10.
| Potencia | 258 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 7,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 163 g/km |
| Autonomía WLTP | 861 km |
| 0 a 100 km/h | 6,3 s |
| Velocidad máxima | 246 km/h |
| Largo | 4.769 mm |
| Peso | 1.930 kg |
| Maletero | 545 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
120 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 4MATIC Coupé | 204 CV | 63.545 € |
| 220 d 4MATIC Coupé | 197 CV | 69.200 € |
| 300 e 4MATIC Coupé con tecnología híbrida EQ | 313 CV | 71.435 € |
| 300 de 4MATIC Coupé con tecnología híbrida EQ | 333 CV | 72.235 € |
| 300 4MATIC Coupé | 258 CV | 74.290 € |
| 300 d 4MATIC Coupé | 269 CV | 77.980 € |
| Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ Coupé | 449 CV | 98.825 € |
| Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance Coupé | 680 CV | 146.310 € |