El GLC Coupé más radical que existe: 680 CV de un enchufable que apenas recarga 9 kilómetros en eléctrico puro y cuesta 146.310 euros.
Es la 8.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 82.765 € más que la 200 4MATIC Coupé, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El GLC 63 S E Performance Coupé es la cúspide absoluta de la gama, muy por encima incluso del ya contundente GLC 53 4MATIC+ de 449 CV y 98.825 euros. La diferencia de potencia (231 CV más) y de precio (47.485 euros más) es abismal, y coloca a este acabado en una categoría propia dentro del catálogo: ya no compite contra el resto de versiones del GLC, sino contra deportivos de otro orden. Eso sí, el salto de 541 litros de maletero en las versiones de combustión a solo 390 litros aquí es el peaje habitual de meter una batería de 4,8 kWh bajo el suelo del maletero.
La mecánica combina un 4 cilindros de 2.0 litros con motor eléctrico para sumar 680 CV y 1.020 Nm de par, con un 0-100 de 3,5 segundos y 275 km/h de velocidad máxima gracias al Paquete AMG Driver. Dentro de nuestra propia base, el Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance (sin Coupé) cuesta 2.741 euros menos con cifras mecánicas idénticas y 80 litros más de maletero, lo que deja esta carrocería coupé como una opción puramente estética que se paga sin ganar nada a cambio. Frente al Porsche Cayenne Coupé Turbo E-Hybrid (740 CV, 196.570 euros), nuestra versión acelera 0,2 segundos antes y cuesta 50.260 euros menos, aunque el Porsche ofrece 65 km más de autonomía WLTP y 44 litros más de maletero.
La autonomía eléctrica WLTP de 12 km (9 km reales estimados) deja claro que la etiqueta ECO y la batería son, en la práctica, un apoyo de par más que un sistema de movilidad eléctrica real. El equipamiento de serie es extenso: faros DIGITAL LIGHT, cámara 360º, eje trasero direccional, frenos AMG perforados y tapicería ARTICO/MICROCUT, todo coherente con el posicionamiento de tope de gama.
Esta versión es para quien busca prestaciones de deportivo puro en una carrocería de SUV coupé y no necesita el maletero de las versiones de combustión: ejecutivos con alta capacidad de gasto que valoran la imagen AMG y las cifras de potencia por encima de la practicidad familiar. No tiene sentido para quien busque recorrer trayectos largos en eléctrico puro, porque los 9 km reales estimados no cubren ni un desplazamiento urbano corto.
El GLC 63 S E Performance Coupé es un ejercicio de potencia bruta dentro de una gama que ya tenía en el GLC 53 4MATIC+ una opción deportiva mucho más razonable por 47.485 euros menos. La carrocería coupé añade estética a costa de 80 litros de maletero frente a la versión sin coupé del mismo motor, sin ninguna ventaja mecánica a cambio. Dentro de nuestros rivales comparados, bate en precio y aceleración al Porsche Cayenne Coupé, pero pierde en autonomía eléctrica y maletero. Solo la recomendaríamos a quien ya tenga decidido que quiere la carrocería coupé y no le importe pagar la prima estética. Nota: 8,1/10.
| Potencia | 680 CV |
| Par | 1.020 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 9,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 221 g/km |
| Batería | 6,1 kWh |
| Autonomía WLTP | 12 km |
| 0 a 100 km/h | 3,5 s |
| Velocidad máxima | 275 km/h |
| Largo | 4.792 mm |
| Peso | 2.310 kg |
| Maletero | 390 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
133 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 4MATIC Coupé | 204 CV | 63.545 € |
| 220 d 4MATIC Coupé | 197 CV | 69.200 € |
| 300 e 4MATIC Coupé con tecnología híbrida EQ | 313 CV | 71.435 € |
| 300 de 4MATIC Coupé con tecnología híbrida EQ | 333 CV | 72.235 € |
| 300 4MATIC Coupé | 258 CV | 74.290 € |
| 300 d 4MATIC Coupé | 269 CV | 77.980 € |
| Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ Coupé | 449 CV | 98.825 € |
| Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance Coupé | 680 CV | 146.310 € |