El S line añade estética deportiva y llantas de 19 pulgadas al Q3 TDI quattro de 193 CV, pero no toca la mecánica: el sobrecoste se paga en imagen, no en rendimiento.
Es la 15.ª de 22 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 11.150 € más que la SUV Business TFSI 110 kW (150 CV) S tronic, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El S line TDI quattro de 193 CV es el escalón intermedio-alto del diésel con tracción total en la gama Q3: parte de los 55.680 euros del Business TDI quattro y de los 57.280 del Advanced con la misma mecánica, y añade 2.400 euros sobre este último para quedarse en 59.680 euros. La potencia, el par de 400 Nm, el consumo WLTP de 6,3 l/100 km y el maletero de 488 litros son idénticos en los tres acabados: lo que cambia es el vestido exterior, las llantas de 19 pulgadas, los asientos deportivos y detalles como el volante en cuero perforado. Para quien ya ha decidido el motor, el salto desde el Advanced se justifica solo si se valora la estética S line por encima de otras prioridades.
La mecánica de 193 CV y 400 Nm acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y alcanza 220 km/h, con un comportamiento solvente en carretera y autovía gracias a la tracción quattro. El consumo homologado de 6,3 l/100 km y el urbano de 7,2 l/100 km sitúan a este Q3 cerca del Volkswagen Tiguan R-Line TDI 4Motion de la misma potencia, que marca el mismo WLTP de 6,3 l/100 km pero cuesta 7.410 euros menos (52.270 euros) y ofrece 530 litros de maletero, 42 más que el Audi. El Mercedes-Benz GLB 220 d 4MATIC, con 190 CV, cuesta 4.351 euros menos, gasta 0,5 l/100 km menos y lleva 570 litros de maletero, 82 más que este Q3.
El equipamiento de serie incluye el cuadro digital de 11,9 pulgadas, la pantalla central de 12,8 pulgadas con MMI Navegación plus, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, climatizador de dos zonas, asientos delanteros deportivos con calefacción y llantas de aleación de 19 pulgadas con neumáticos 255/45. La garantía se queda en 2 años, uno menos que el Discovery Sport D200 de la comparativa.
Pensado para quien ya ha decidido que quiere el Q3 diésel con tracción total de 193 CV y valora el aspecto deportivo S line (llantas de 19 pulgadas, asientos específicos, detalles en aluminio oscuro) por encima de ahorrar en el Advanced o el Business con idéntica mecánica. Encaja en conductores de trayectos largos e interurbanos frecuentes que buscan la mejor imagen dentro de la gama sin dar el salto a los 265 CV. No es la elección lógica para quien prioriza el espacio de maletero o el precio ajustado.
Dentro de la gama Q3, el S line TDI quattro es la opción de quien quiere la estética más cuidada sin renunciar a la tracción total y al diésel, pero no aporta nada mecánico frente al Advanced con el mismo motor por 2.400 euros menos. Frente al mercado, el Volkswagen Tiguan R-Line TDI 4Motion iguala prestaciones y consumo por bastante menos dinero y con más maletero, y el Mercedes-Benz GLB 220 d 4MATIC también lo supera en espacio y precio. Lo recomendamos solo a quien dé prioridad real al acabado S line sobre el resto de variables. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 193 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | S tronic |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,3 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 166 g/km |
| Autonomía WLTP | 920 km |
| 0 a 100 km/h | 7,5 s |
| Velocidad máxima | 220 km/h |
| Largo | 4.531 mm |
| Peso | 1.780 kg |
| Maletero | 488 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
114 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.