El diésel de entrada del GLA cumple con solvencia mecánica, pero llega a un segmento donde rivales checos y españoles ofrecen lo mismo por mucho menos.
Es la 2.ª de 10 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 1.579 € más que la 200, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 200 d es la puerta de entrada diésel del GLA, un peldaño por debajo del 200 d 4MATIC (2.614 euros más, tracción total) y muy por debajo en potencia de los AMG 35 y 45 S. Frente al 200 de gasolina (163 CV, 47.538 euros), este diésel cuesta 1.579 euros más pero ofrece mejor autonomía WLTP (811 km frente a 661 km) y menor consumo homologado (5,3 frente a 6,5 l/100 km), lo que lo hace más razonable para quien hace muchos kilómetros por carretera. Dentro de la gama es la opción lógica para uso interurbano intensivo sin necesidad de tracción total.
La mecánica de 150 CV y 320 Nm mueve con soltura un SUV de 1.660 kg, con un 0-100 de 8,8 segundos que no sorprende pero tampoco decepciona para este tipo de uso. El consumo WLTP de 5,3 l/100 km es correcto, aunque en carretera real hay que contar con cifras por encima. Frente al Skoda Karoq 150 CV (35.795 euros, mismo par de 360 Nm, 521 litros de maletero), el GLA cuesta 13.322 euros más y ofrece 94 litros menos de maletero y 209 km menos de autonomía WLTP. El CUPRA Formentor diésel (38.292 euros) repite la historia: mismo par, más maletero y más autonomía por 10.825 euros menos. El BMW X1 sDrive18d, con la misma potencia y par similar, cuesta 2.267 euros menos y suma 113 litros más de maletero.
El equipamiento de serie es notable: cuadro digital y pantalla táctil de 10,25 pulgadas, climatizador bizona, asientos delanteros calefactables, llantas de 18 pulgadas y sistema MBUX con navegación premium. La etiqueta C de la DGT limita el acceso en restricciones de tráfico, algo que el 200 gasolina, con etiqueta ECO, evita.
Encaja en quien recorre trayectos largos con frecuencia, prioriza el consumo y la autonomía sobre las prestaciones, y no necesita tracción total. Es una buena opción para quien ya valora la marca y su red de concesionarios, pero quien busque solo eficiencia y espacio sin ataduras de marca encuentra soluciones más baratas y con más maletero en el segmento.
El 200 d cumple como diésel de acceso a la gama GLA: consumo contenido, par suficiente y equipamiento completo de serie. Pero comparado con el Skoda Karoq o el CUPRA Formentor, que ofrecen la misma mecánica con más maletero, más autonomía y bastante menos dinero, el sobrecoste del emblema no se traduce en ninguna ventaja objetiva. Dentro de la propia gama, si no se necesita tracción total, es la elección más sensata frente al 200 d 4MATIC, más caro sin aportar mejoras decisivas para un uso habitual. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 320 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,3 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 140 g/km |
| Autonomía WLTP | 811 km |
| 0 a 100 km/h | 8,8 s |
| Velocidad máxima | 208 km/h |
| Largo | 4.412 mm |
| Peso | 1.660 kg |
| Maletero | 427 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
117 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 | 163 CV | 47.538 € |
| 200 d | 150 CV | 49.117 € |
| 200 d 4MATIC | 150 CV | 51.731 € |
| 220 d 4MATIC | 190 CV | 53.155 € |
| 250+ | 272 CV | 54.726 € |
| 250 4MATIC | 224 CV | 55.827 € |
| 250 e con tecnología híbrida EQ | 218 CV | 55.977 € |
| 350 4MATIC | 354 CV | 59.995 € |
| Mercedes-AMG GLA 35 4MATIC | 306 CV | 72.399 € |
| Mercedes-AMG GLA 45 S 4MATIC+ | 421 CV | 88.310 € |