El GLC 200 4MATIC es la puerta de entrada a la gama, con un cuatro cilindros de 204 CV que cumple sin entusiasmar y un precio que empieza a pedir cuentas frente a rivales con más autonomía o motores diésel más eficientes.
Es la 1.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El GLC 200 4MATIC es la versión de acceso a la gama, con 204 CV de un gasolina de 2.0 litros microhibridado y tracción total de serie. Dentro del catálogo queda claramente por debajo del 220 d (197 CV, pero con 440 Nm de par y un consumo WLTP de 5,1 l/100 frente a los 6,9 l/100 de este 200), y muy lejos de las versiones enchufables o del AMG 53 de 449 CV. Es la opción lógica para quien no recarga en enchufe y no necesita el par de un diésel, pero no es la más eficiente de la familia ni la más potente por su dinero: el 300 4MATIC da 258 CV por 74.702 euros, 15.264 euros más, mientras que el 220 d ofrece más par por solo 5.209 euros adicionales.
Frente al Audi Q5 Advanced TFSI de 204 CV, el GLC 200 cuesta 3.562 euros menos, acelera 0,8 segundos antes de 0 a 100 km/h y tiene 80 litros más de maletero (600 frente a 520), pero el Audi le saca 102 km de autonomía WLTP y gasta 0,4 l/100 km menos. Contra el Renault Rafale full hybrid de 200 CV, que cuesta 15.213 euros menos y consume 4,8 l/100 km homologados frente a los 6,9 l/100 km de este GLC, la diferencia de consumo es notable, aunque conviene recordar que ambas cifras son de laboratorio WLTP y no directamente comparables en el mismo ciclo de uso real. El 9,0 l/100 km que cabe esperar en carretera real sitúa a este GLC lejos de la eficiencia de los híbridos convencionales del segmento.
El equipamiento de serie incluye cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla central de 11,9 pulgadas con MBUX, climatizador bizona, asientos delanteros calefactables y llantas de 18 pulgadas, un nivel correcto para la entrada de gama pero sin diferenciarse mucho de lo que ya ofrecen generalistas como el Nissan X-Trail e-POWER por 23.638 euros menos.
Es la versión adecuada para quien quiere un SUV premium con tracción total, no enchufa en casa ni en el trabajo y recorre pocos kilómetros de autopista al año, priorizando el desembolso inicial sobre el consumo a largo plazo. No es la mejor opción para quien hace muchos kilómetros interurbanos, donde el 220 d amortiza su sobrecoste de 5.209 euros con un consumo WLTP de 5,1 l/100 km frente a los 6,9 l/100 km de este gasolina.
El GLC 200 4MATIC cumple como puerta de entrada a la gama, con un acabado completo y una tracción total que no todos los rivales ofrecen de serie, pero su consumo lo deja en desventaja frente al 220 d de la propia gama y frente a híbridos del segmento como el Renault Rafale. No es una mala elección para quien prioriza el gasolina sobre el diésel, pero antes de firmar merece la pena comparar con el 220 d, que por poco más dinero ofrece más par y menos consumo. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 204 CV |
| Par | 320 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,9 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 159 g/km |
| Autonomía WLTP | 898 km |
| 0 a 100 km/h | 7,8 s |
| Velocidad máxima | 221 km/h |
| Largo | 4.716 mm |
| Peso | 1.910 kg |
| Maletero | 600 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 4MATIC | 204 CV | 59.438 € |
| 220 d 4MATIC | 197 CV | 64.647 € |
| 300 e 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 313 CV | 68.071 € |
| 300 de 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 333 CV | 68.871 € |
| 300 d 4MATIC | 269 CV | 73.179 € |
| 300 4MATIC | 258 CV | 74.702 € |
| Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ | 449 CV | 95.975 € |
| Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance | 680 CV | 143.569 € |