El GLC 300 de combina par diésel y enchufable para moverse con autoridad, pero su autonomía eléctrica de 95 km reales y su precio de 68.871 euros lo colocan en un segmento donde la competencia aprieta de verdad.
Es la 4.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.433 € más que la 200 4MATIC, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El 300 de 4MATIC es la versión diésel enchufable del GLC, con 333 CV y 750 Nm de par, el valor más alto de par de toda la gama salvo el AMG 63 S E Performance. Frente al 300 e de gasolina enchufable (313 CV, 68.071 euros), cuesta 800 euros más pero suma 20 CV y 200 Nm, con un consumo homologado inferior (1,6 frente a 2,1 l/100 km). Comparado con el diésel convencional 300 d (269 CV, 73.179 euros), el 300 de es más barato, más potente y, según la etiqueta DGT, homologa como 0 emisiones. Queda por debajo del AMG 53 (449 CV, 95.975 euros) y muy lejos del AMG 63 S E Performance (680 CV, 143.569 euros), que pertenece a otra categoría de precio y prestaciones.
La mecánica diésel-eléctrica entrega 0 a 100 en 6,4 segundos y una autonomía eléctrica estimada de 95 km reales, con batería de 25,3 kWh y carga DC a 60 kW. Frente al Audi Q5 e-hybrid (299 CV, 68.260 euros), nuestra versión suma 34 CV y 22 km más de autonomía WLTP por solo 611 euros más. Contra el Volvo XC60 T6 (349 CV, 66.450 euros), el Volvo acelera 0,7 segundos antes y cuesta 2.421 euros menos, pero el GLC ofrece 39 km más de autonomía WLTP y gasta 1,3 l/100 km menos en el ciclo homologado. El Mazda CX-60 PHEV (328 CV, 45.969 euros) es 22.902 euros más barato y acelera algo antes, aunque se queda 59 km por debajo en autonomía WLTP.
El equipamiento de serie incluye suspensión neumática trasera, pantalla MBUX de 11,9 pulgadas, cuadro digital de 12,3 pulgadas, asientos delanteros calefactables y carga inalámbrica, un nivel por encima del 200 4MATIC de entrada. El maletero de 470 litros se queda 130 litros por debajo de las versiones sin enchufe de la propia gama (600 litros), penalización habitual de los PHEV por el hueco de la batería.
Esta versión encaja en quien recorre trayectos mixtos, con acceso a punto de recarga habitual, y valora el par de un diésel para autopista y remolque sin renunciar a circular en modo eléctrico en ciudad. Es la opción lógica para quien ya tenía un GLC diésel en mente y quiere aprovechar la fiscalidad de la etiqueta 0 emisiones. No es la elección de quien prioriza maletero amplio o un desembolso inicial contenido.
El GLC 300 de es la versión con más par y menor consumo homologado de toda la gama sin contar el AMG tope, y su autonomía eléctrica de 95 km reales supera a varios rivales directos como el Audi Q5 o el Volvo XC60. Pero el salto de precio frente al Mazda CX-60 PHEV, casi 23.000 euros, obliga a valorar si el refinamiento y el par extra justifican ese desembolso. Dentro de la propia gama GLC, es la versión más sensata para quien quiere diésel con enchufe sin llegar al 300 d convencional. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 333 CV |
| Par | 750 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 1,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 42 g/km |
| Batería | 31,2 kWh |
| Autonomía WLTP | 122 km |
| Carga rápida | 60 kW |
| 0 a 100 km/h | 6,4 s |
| Velocidad máxima | 217 km/h |
| Largo | 4.716 mm |
| Peso | 2.395 kg |
| Maletero | 470 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
116 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 4MATIC | 204 CV | 59.438 € |
| 220 d 4MATIC | 197 CV | 64.647 € |
| 300 e 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 313 CV | 68.071 € |
| 300 de 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 333 CV | 68.871 € |
| 300 d 4MATIC | 269 CV | 73.179 € |
| 300 4MATIC | 258 CV | 74.702 € |
| Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ | 449 CV | 95.975 € |
| Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance | 680 CV | 143.569 € |