El diésel de entrada del GLC es el punto de equilibrio de toda la gama: potencia suficiente, 1.215 km de autonomía WLTP y un sobrecoste de 5.209 euros sobre el 200 4MATIC que sí se nota en el día a día.
Es la 2.ª de 8 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 5.209 € más que la 200 4MATIC, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 220 d 4MATIC ocupa la segunda posición en el catálogo del GLC, justo por encima del 200 4MATIC de gasolina (59.438 euros, 204 CV) y muy por debajo de las versiones más potentes como el 300 d (73.179 euros, 269 CV) o el 300 4MATIC de gasolina (74.702 euros, 258 CV). Con 197 CV y, sobre todo, 440 Nm de par, se mueve con más soltura real que el 200 4MATIC de gasolina pese a tener siete caballos menos, y su consumo WLTP de 5,1 l/100 km frente a los 6,9 l/100 km del gasolina de entrada marca la diferencia de uso: mejor opción para quien hace muchos kilómetros. Respecto a los enchufables de la gama (300 e y 300 de), no compite en fiscalidad ni en etiqueta, pero sí en autonomía total, con 1.215 km WLTP frente a los 127 km del 300 e.
Frente al mercado, el Audi Q5 Advanced TDI quattro (204 CV, 66.700 euros) le saca 7 CV y acelera 0,6 segundos antes, pero nuestra versión cuesta 2.053 euros menos, pesa 45 kg menos, tiene 80 litros más de maletero y gasta 0,8 l/100 km menos en WLTP. El BMW X3 20d xDrive iguala los 197 CV y cuesta 1.753 euros menos, aunque con 30 litros menos de maletero y 0,7 l/100 km más de consumo WLTP. El Mazda CX-60 e-SKYACTIV D (200 CV, 44.533 euros) es 20.114 euros más barato, una diferencia que ninguna ventaja técnica del Mercedes compensa si el presupuesto manda.
El equipamiento de serie incluye cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla MBUX de 11,9 pulgadas con navegación premium, carga inalámbrica de móvil, asientos delanteros con calefacción y climatización bizona, un nivel que sitúa a esta versión por encima de lo esperable en el tramo medio de la gama sin necesidad de pagar el salto a los 300.
Pensado para quien recorre muchos kilómetros al año por carretera y autovía, necesita maletero de 600 litros para uso familiar y prioriza el coste por kilómetro sobre la aceleración. No es la versión para quien busca deportividad: para eso está el 300 d o el AMG 53. Tampoco para quien circula solo en ciudad, donde un híbrido enchufable como el 300 e aprovecharía mejor los trayectos cortos con etiqueta 0 emisiones.
Dentro de la gama GLC, el 220 d 4MATIC es la versión más sensata: aporta el salto de par y autonomía que el 200 4MATIC de gasolina no ofrece, sin entrar en el terreno de los 300 d o 300 4MATIC, que suben de precio sin cambiar la fórmula básica. Frente al Audi Q5 y el BMW X3 sale bien parado en maletero y consumo, aunque el Mazda CX-60 obliga a justificar los 20.114 euros de diferencia con algo más que la marca. Para quien hace trayectos largos y valora autonomía y maletero, es la versión recomendable del GLC diésel. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 197 CV |
| Par | 440 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 5,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 134 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.215 km |
| 0 a 100 km/h | 8,0 s |
| Velocidad máxima | 219 km/h |
| Largo | 4.716 mm |
| Peso | 1.985 kg |
| Maletero | 600 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 200 4MATIC | 204 CV | 59.438 € |
| 220 d 4MATIC | 197 CV | 64.647 € |
| 300 e 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 313 CV | 68.071 € |
| 300 de 4MATIC con tecnología híbrida EQ | 333 CV | 68.871 € |
| 300 d 4MATIC | 269 CV | 73.179 € |
| 300 4MATIC | 258 CV | 74.702 € |
| Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ | 449 CV | 95.975 € |
| Mercedes-AMG GLC 63 S E Performance | 680 CV | 143.569 € |