El Touran Más 1.5 TSI DSG añade cambio automático y equipamiento a la mecánica más equilibrada de la gama, a cambio de rozar los 42.000 euros por un compacto familiar de cinco plazas.
Es la 9.ª de 18 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 5.175 € más que la 2.0 TDI 90 kW (122 CV) 5 plazas, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Esta versión combina el acabado Más, un peldaño intermedio de la gama, con el motor 1.5 TSI de 150 CV y cambio automático DSG de 7 velocidades, en configuración de 5 plazas por 42.130 euros. Dentro del Touran, queda por encima del Más 1.5 TSI manual (39.630 euros, mismos 150 CV) en 2.500 euros solo por el cambio automático, y por debajo del R-Line equivalente (44.725 euros), que añade estética deportiva sin ganar potencia ni maletero. Frente al 2.0 TDI Más DSG (46.720 euros, 150 CV, 360 Nm), esta gasolina resulta 4.590 euros más barata pero con 110 Nm menos de par y peor autonomía WLTP (906 km frente a 1.094 km).
El 1.5 TSI de 150 CV entrega 250 Nm de par, suficiente para un uso familiar sin exigencias deportivas, con un 0-100 de 8,9 segundos y un consumo homologado de 6,4 l/100 km que en carretera real se sitúa probablemente por encima del 15-20% habitual en gasolinas turboalimentados. Frente al Mercedes-Benz Citan Tourer (32.504 euros, 131 CV), nuestra versión cuesta 9.626 euros más pero acelera 4,1 segundos antes y ofrece 124 km más de autonomía WLTP, aunque el Citan le gana en maletero por 32 litros. Contra el BMW 218i Active Tourer (42.550 euros, 136 CV), el Touran resulta 420 euros más barato, con 14 CV más y 273 litros más de maletero, aunque el BMW consume 0,2 l/100 km menos en el ciclo homologado.
El equipamiento de serie incluye climatizador trizona, asientos delanteros calefactables con ajuste eléctrico de 14 posiciones y función masaje en el del conductor, cuadro digital de 10,25 pulgadas, control de crucero adaptativo hasta 210 km/h y App-Connect Wireless. Llantas de 17 pulgadas (215/55), un tamaño razonable que no penaliza en exceso el consumo ni el precio de neumáticos. La garantía de 3 años iguala a toda la gama Touran y supera en un año a los dos rivales premium comparados.
Pensado para familias de hasta cinco personas que buscan un compacto espacioso, priorizan la comodidad de un cambio automático sobre el ahorro y no recorren distancias muy largas de forma habitual, donde el diésel sacaría más partido. Encaja en quien valora el equipamiento de serie (asientos con masaje, climatizador trizona, cuadro digital) por encima de apurar el precio de entrada de la gama. No es la opción para quien necesite las 7 plazas ni para quien haga muchos kilómetros de autovía, donde el TDI compensaría el sobrecoste.
Dentro de la gama Touran, esta versión no es la más sensata ni la más completa: el mismo motor en manual cuesta 2.500 euros menos, y el 2.0 TDI Más DSG ofrece más par y autonomía por poco más dinero. Su ventaja es el cambio automático sin el salto estético del R-Line. Frente al BMW 218i Active Tourer, gana en maletero y precio, pero el consumo homologado queda algo por detrás. Es una opción razonable para quien quiera automático en gasolina sin subir de gama, aunque no la elección más eficiente de la oferta. Nota: 7,5/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 250 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 146 g/km |
| Autonomía WLTP | 906 km |
| 0 a 100 km/h | 8,9 s |
| Velocidad máxima | 209 km/h |
| Largo | 4.527 mm |
| Peso | 1.533 kg |
| Maletero | 743 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
122 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.