El Touran R-Line con caja DSG añade deportividad estética y una caja automática de calidad, pero encarece 6.595 euros el mismo motor de 150 CV que ya monta la versión Más.
Es la 13.ª de 18 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 7.770 € más que la 2.0 TDI 90 kW (122 CV) 5 plazas, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Este R-Line DSG 5 plazas es la versión de imagen dentro de la gama Touran: mismo bloque 1.5 TSI de 150 CV y 250 Nm que llevan la Más 1.5 TSI (39.630 euros con manual) y la Más DSG (42.130 euros), pero con parachoques, llantas de 17 pulgadas Alexandria y tapicería específicas que suben el precio hasta 44.725 euros. Frente a la Más DSG de 5 plazas, la diferencia de 2.595 euros se paga íntegramente en estética R-Line, ya que las cifras mecánicas, el maletero de 743 litros y el consumo WLTP de 6,4 l/100 km son idénticos. Quien priorice el gasto por kilómetro sin renunciar a la caja automática encuentra en la Más DSG la opción más razonable de la gama; quien quiera diésel con cambio automático y siete plazas tiene la Más 2.0 TDI DSG por 47.435 euros, con más par (360 Nm) y consumo más bajo (5,4 l/100 km).
En carretera, el 1.5 TSI de 150 CV y 250 Nm resulta suficiente para un monovolumen de 1.533 kg, con 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y 209 km/h de velocidad máxima. Frente al Mercedes-Benz Clase B 180 (136 CV, 43.119 euros), nuestra versión ofrece 14 CV más y 288 litros más de maletero, aunque el Clase B consume 0,4 l/100 km menos en el ciclo WLTP. Contra el BMW Serie 2 Active Tourer 218i (136 CV, 42.550 euros), la diferencia de maletero es aún mayor, 273 litros a favor del Touran, con un consumo WLTP prácticamente igual. El Mercedes-Benz Citan Tourer, más barato en 12.221 euros, se queda muy por detrás en prestaciones, con 4,1 segundos más de 0 a 100 km/h.
El equipamiento de serie incluye control de crucero adaptativo hasta 210 km/h, Front Assist con detección de peatones, Lane Assist, techo panorámico, climatizador trizona, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico de 14 posiciones, cuadro digital de 10,25 pulgadas y pantalla táctil de 8 pulgadas con App-Connect inalámbrico. Las llantas de 17 pulgadas no son tan grandes como para penalizar en exceso el consumo, y la etiqueta C limita el acceso en episodios de restricción en grandes ciudades.
Para quien busca un monovolumen familiar de gasolina con caja automática y prioriza la imagen deportiva del acabado R-Line sobre el ahorro puro. Encaja en familias con uso mixto urbano e interurbano que valoran el maletero de 743 litros y no necesitan la séptima plaza. Quien busque exclusivamente eficiencia o el mejor reparto precio/equipo dentro de la gama Touran encontrará mejor ajuste en la versión Más DSG, con el mismo motor y 2.595 euros menos.
El R-Line DSG de 5 plazas no aporta ninguna ventaja mecánica sobre la Más DSG de la misma gama: mismo motor, mismo maletero, mismo consumo, y 2.595 euros más solo por el paquete estético. Frente a rivales como el BMW Serie 2 Active Tourer o el Mercedes-Benz Clase B, el Touran gana en espacio de maletero mientras cede algo de consumo. Es una versión defendible para quien valore la estética R-Line y la caja automática, pero no la más sensata de la gama Touran en términos de relación calidad-precio. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 250 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 146 g/km |
| Autonomía WLTP | 906 km |
| 0 a 100 km/h | 8,9 s |
| Velocidad máxima | 209 km/h |
| Largo | 4.527 mm |
| Peso | 1.533 kg |
| Maletero | 743 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
128 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.