El Touran más completo en equipamiento, pero también el más caro de toda la gama: 50.135 euros por un monovolumen familiar.
Es la 18.ª de 18 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 13.180 € más que la 2.0 TDI 90 kW (122 CV) 5 plazas, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Esta R-Line 2.0 TDI DSG de 7 plazas es la cúspide de la gama Touran: 50.135 euros, la cifra más alta de las 18 versiones disponibles. Frente a la 2.0 TDI 122 CV de 7 plazas de acceso, que cuesta 37.660 euros, aquí se pagan 12.475 euros más por 28 CV adicionales, cambio automático DSG de 7 velocidades y el acabado R-Line con su estética deportiva. Comparada con la Más 2.0 TDI 150 CV DSG de 7 plazas, que cuesta 47.435 euros, la diferencia de 2.700 euros se va casi entera en detalles estéticos R-Line, porque la mecánica y el equipamiento de fondo son prácticamente los mismos.
La mecánica de 2.0 TDI de 150 CV y 360 Nm de par mueve con soltura un coche de 1.684 kg, con un 0 a 100 de 9,3 segundos y consumo homologado de 5,4 l/100 km, que en uso real puede subir a 6,5-7 l/100 km. Frente al Mercedes-Benz Clase B 200 d, con la misma potencia pero 4.764 euros menos, el Touran ofrece 188 litros más de maletero y 231 km más de autonomía WLTP, aunque el Mercedes consume 0,3 l/100 km menos y acelera 0,8 segundos antes. Contra el BMW 218d Active Tourer, 5.285 euros más barato, el Touran vuelve a ganar en maletero por 163 litros, pero pierde en consumo por 0,6 l/100 km y en autonomía por 51 km.
El equipamiento de serie es notablemente completo: cuadro digital de 10,25 pulgadas, control de crucero adaptativo hasta 210 km/h, asientos delanteros calefactables con función masaje, techo panorámico y climatizador trizona. La configuración de 7 plazas reduce el maletero a 633 litros frente a los 743 de la versión de 5 plazas, un sacrificio real para quien necesite la tercera fila con frecuencia.
Esta versión encaja en familias numerosas que necesiten la tercera fila de asientos de forma habitual, que recorran muchos kilómetros por carretera —donde la autonomía de más de 1.000 km y el par diésel se aprovechan— y que valoren tener de serie todo el equipamiento de confort y asistencia disponible sin tocar el configurador. Para quien no use casi nunca la séptima plaza, la versión de 5 plazas del mismo motor ofrece 110 litros más de maletero por menos dinero.
Esta R-Line 2.0 TDI DSG de 7 plazas es la versión más completa del Touran, pero también la que peor relación calidad-precio ofrece dentro de su propia gama: buena parte del sobrecoste frente a la Más equivalente se queda en estética R-Line, no en mecánica ni en equipamiento adicional relevante. Frente al Mercedes Clase B y al BMW Serie 2 Active Tourer, gana en espacio y autonomía, pero pierde en consumo y prestaciones puras. La recomendamos solo a quien priorice el espacio interior y la autonomía por encima del ahorro, y sugerimos revisar antes la versión Más 2.0 TDI DSG de 7 plazas, 2.700 euros más barata con prestaciones prácticamente idénticas. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 360 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 142 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.074 km |
| 0 a 100 km/h | 9,3 s |
| Velocidad máxima | 206 km/h |
| Largo | 4.527 mm |
| Peso | 1.684 kg |
| Maletero | 633 l |
| Plazas | 7 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
130 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.