Un enchufable de verdad para ciudad, pero el precio Black line no justifica los 10.900 euros de sobrecarga frente a la Advanced.
Es la 12.ª de 15 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 13.840 € más que la Advanced TFSI 150 kW (204 CV) S tronic, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El e-hybrid Black line quattro es la versión más cara de la gama enchufable del Q5 Sportback, con 299 CV y 450 Nm de par. Dentro de la familia PHEV, ocupa la posición intermedia: por debajo está la Advanced (68.260 euros, idéntica en potencia y autonomía), y por encima la Black competition de 367 CV (85.010 euros). La diferencia con la Advanced es puramente estética y de equipamiento: el Black line suma el paquete de estilo negro, paragolpes S line, llantas de 20 pulgadas y revestimiento Dinamica, pero pierde 5 litros de maletero (433 frente a 438) sin ganar nada en rendimiento. A 79.160 euros, pide un sobreprecio de 10.900 euros que es difícil de justificar cuando la Advanced ofrece lo esencial a un precio mucho más sensato.
El motor es el punto fuerte: 299 CV combinados, 450 Nm de par, 0-100 en 6,2 segundos y tracción total quattro. En ciudad funciona como un eléctrico puro con 96 km de autonomía WLTP (unos 75 km reales), lo que cubre la mayoría de desplazamientos diarios sin quemar gasolina. El consumo declarado es 2,6 l/100 km, aunque con la batería descargada sube a 9,9 l/100 km, cifra que refleja el peso de 2.225 kg. Frente al BMW X3 30e (66.800 euros, 299 CV, 90 km WLTP), el Audi cuesta 12.360 euros más pero ofrece 6 km extra de autonomía y mejor par (450 frente a 450 Nm, iguales). Frente al Mercedes GLC 300 e (68.071 euros, 313 CV, 127 km WLTP), el Audi es más barato pero pierde 31 km de autonomía y 14 CV; el Mercedes tiene batería de 25,3 kWh frente a los 20,7 kWh del Audi, lo que explica la diferencia. El Volvo XC60 Essential B5 (56.850 euros) es 22.310 euros más barato, pero es solo micro-híbrido con 250 CV y gasolina pura.
El equipamiento es generoso: pantalla MMI de 14,5 pulgadas, climatizador de tres zonas, asientos delanteros calefactados con ajuste lumbar, faros LED Plus, cámara trasera, aparcamiento asistido, control de velocidad adaptativo y toda la batería de asistentes de seguridad. Las llantas de 20 pulgadas (255/45 R20) son un punto débil: neumaticos caros y mayor consumo que las de 18 o 19 pulgadas. La garantía es de 2 años, igual que el resto de la gama enchufable, pero inferior a los 3 años de las versiones de gasolina puro. Audi sigue siendo Audi: calidad de terminación correcta pero sin sorpresas, plásticos duros en zonas visibles, y la sensación de que el precio premium no se justifica frente a rivales más baratos con más autonomía.
Este Audi va dirigido a conductores urbanos con acceso a punto de carga en casa o trabajo, que hacen desplazamientos diarios de menos de 75 km y quieren etiqueta 0 emisiones. El Black line suma atractivo visual y equipamiento, pero es un lujo innecesario: la Advanced ofrece lo mismo por 10.900 euros menos. Si el presupuesto permite los 79.160 euros, merece más la pena esperar a la Black competition de 367 CV (85.010 euros) para ganar 68 CV y 50 Nm de par, o bajar a la Advanced y ahorrar dinero. No es coche para quien necesite autonomía real de 300+ km o viaje frecuentemente por carretera.
El e-hybrid Black line quattro es un buen enchufable, pero mal posicionado en precio. Ofrece motor potente, autonomía eléctrica útil y equipamiento completo, pero pide 79.160 euros por un paquete que la Advanced entrega a 68.260 euros sin perder nada en lo importante. El sobreprecio de 10.900 euros solo compra estética negra y llantas grandes, que además penalizan el consumo. Si buscas eficiencia urbana con etiqueta 0, la Advanced es la opción sensata. Si quieres más potencia, la Black competition suma 68 CV por solo 5.850 euros más. El Black line es el punto muerto de la gama: demasiado caro para lo que ofrece, demasiado poco potente para justificar el gasto. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 299 CV |
| Par | 450 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 2,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 60 g/km |
| Batería | 25,9 kWh |
| Autonomía WLTP | 96 km |
| 0 a 100 km/h | 6,2 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.717 mm |
| Peso | 2.225 kg |
| Maletero | 433 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
133 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Advanced TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 65.320 € |
| Advanced TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 67.620 € |
| Advanced TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 69.020 € |
| S line TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 69.220 € |
| e-hybrid Advanced quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 70.570 € |
| S line TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 71.530 € |
| S line TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 72.920 € |
| e-hybrid S line quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 73.660 € |
| Black line TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 74.720 € |
| Black line TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 77.030 € |
| Black line TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 78.430 € |
| e-hybrid Black line quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 79.160 € |
| e-hybrid Black competition quattro 270 kW (367 CV) | 367 CV | 85.010 € |
| Black line TDI quattro 220 kW (299 CV) S tronic | 299 CV | 85.280 € |
| SQ5 Sportback TFSI 270 kW (367 CV) S tronic | 367 CV | 98.700 € |