El S line TDI quattro es el punto donde el A5 diésel gana tracción total y acabado deportivo, pero también donde el precio empieza a pesar más que las mejoras mecánicas.
Es la 13.ª de 19 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 14.700 € más que la Business TFSI S tronic 110 kW (150 CV), que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Esta versión se sitúa en la parte alta de la gama diésel del A5, justo por debajo del S line TDI S tronic de tracción delantera (61.020 euros) y del Advanced TDI quattro (60.700 euros), a los que supera en acabado o en tracción respectivamente, pero cobra 63.600 euros por ello. Comparada con el Business TDI quattro de 55.330 euros, que monta exactamente la misma mecánica de 204 CV y 400 Nm con tracción total, la diferencia de 8.270 euros se va casi entera en vestidura S line, llantas de 19 pulgadas y detalles estéticos, no en mecánica ni en prestaciones: ambas marcan 6,9 segundos de 0 a 100.
La mecánica 2.0 TDI de 204 CV con microhibridación y tracción quattro ofrece un reparto de peso más equilibrado que las versiones de tracción delantera, con un consumo WLTP de 5,2 l/100 km, medio litro por encima del Business TDI de tracción simple (4,8 l/100 km) por el peso añadido de 65 kg del sistema quattro. Frente al Skoda Superb Combi Selection (54.200 euros, 193 CV, 5,7 l/100 km WLTP), este Audi acelera 0,7 segundos antes y consume medio litro menos, pero el Superb ofrece 273 litros más de maletero por 9.400 euros menos. El Mercedes Clase E Estate 220 d (68.090 euros) cuesta más pero suma 193 km de autonomía WLTP y 198 litros más de maletero.
El equipamiento de serie incluye faros LED plus, asistente de velocidad adaptativo, cámara trasera, climatizador de tres zonas, asientos delanteros deportivos con calefacción, cuadro digital de 11,9 pulgadas, pantalla MMI de 14,5 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos, y llantas de 19 pulgadas de serie, de 245/40, que encarecen los neumáticos de recambio frente a las de 18 del Business. La etiqueta ECO permite circular por restricciones ambientales sin problema.
Esta versión encaja en quien ya tiene decidido el A5 berlina diésel con tracción total, recorre muchos kilómetros interurbanos al año y valora el acabado S line por delante del espacio de carga, puesto que el maletero de 417 litros es de los más ajustados de la gama. Para quien priorice el maletero o viaje con menos presupuesto, el Business TDI quattro ofrece la misma mecánica por 8.270 euros menos, y el A5 Avant suma 31 litros más de maletero por 8.590 euros menos que esta versión sedán.
El S line TDI quattro es una versión coherente dentro de la gama: añade tracción total y un acabado deportivo completo a la mecánica diésel más equilibrada del A5. Pero frente al Business TDI quattro, que monta exactamente la misma mecánica por 8.270 euros menos, el salto se justifica solo si el equipamiento S line y las llantas de 19 pulgadas son una prioridad real, no una mecánica superior. Frente al Skoda Superb Combi, que da más maletero y un precio menor, el Audi gana en imagen de marca y en acabado, no en espacio ni en relación calidad-precio. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 204 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | S tronic |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 5,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 137 g/km |
| Batería | 1,7 kWh |
| Autonomía WLTP | 1.153 km |
| 0 a 100 km/h | 6,9 s |
| Velocidad máxima | 241 km/h |
| Largo | 4.829 mm |
| Peso | 1.960 kg |
| Maletero | 417 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
124 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.