Un diesel de 299 CV que entrega 580 Nm y recorre 1.065 km sin repostar: la versión más sensata de la gama si buscas potencia real y eficiencia en ruta, aunque su precio la sitúa en territorio premium sin justificación clara.
Es la 14.ª de 15 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 19.960 € más que la Advanced TFSI 150 kW (204 CV) S tronic, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Esta Black line TDI quattro 220 kW es la versión más potente de la gama térmica del Q5 Sportback, con un motor diésel de 2.967 cc que desarrolla 299 CV y 580 Nm de par. Frente a la versión TDI quattro de 150 kW (204 CV) que cuesta 12.360 euros menos, gana 95 CV y 180 Nm, reduciendo el 0-100 de 7,4 a 5,0 segundos. Es una mejora sustancial en prestaciones, aunque el consumo WLTP apenas sube de 6,0 a 6,1 l/100 km. Comparada con la gasolina S line quattro de 204 CV (71.530 euros), esta diésel cuesta 13.750 euros más pero ofrece 95 CV adicionales, 240 Nm más de par y una autonomía superior: 1.065 km frente a 915 km. Frente a la versión e-hybrid Black line de 299 CV (79.160 euros), esta diésel es 6.120 euros más barata, mantiene los mismos CV, gana 130 Nm de par y ofrece 965 km más de autonomía, aunque pierde la etiqueta 0 emisiones y la capacidad de circular en modo eléctrico.
El motor diésel V6 de tres litros es el punto fuerte: entrega su potencia de forma lineal y el par de 580 Nm desde bajas revoluciones lo hace ágil incluso en ciudad, aunque el consumo real en uso urbano rondará los 7,9 l/100 km según el dato WLTP urbano. En ruta es donde brilla: 1.065 km de autonomía WLTP significa que en condiciones reales puede alcanzar fácilmente los 1.000 km sin repostar, algo que ningún gasolina de la gama logra. Frente al BMW X6 xDrive30d M Sport (298 CV, 103.400 euros), esta Audi es 18.120 euros más barata, gana 1 CV y 580 Nm de par, aunque consume ligeramente menos (6,1 frente a 7,2 l/100 km) y pierde 46 km de autonomía. El Volkswagen Touareg R-Line (286 CV, 94.315 euros) es 9.035 euros más económico, pierde 13 CV pero ofrece un maletero de 810 litros frente a los 515 de esta Audi, aunque su consumo es más alto (8,6 l/100 km). El Mercedes-Benz GLE 350 d (286 CV, 99.183 euros) es 13.903 euros más barato, pierde 13 CV pero suma 335 kg de peso y ofrece siete plazas, aunque su autonomía es 68 km inferior.
Esta versión Black line suma el paquete estético deportivo con paragolpes S line, molduras en negro, inserciones en aluminio mate, tapicería de microfibra Dinamica y volante de cuero deportivo achatado. Lleva llantas Audi Sport de 20 pulgadas (255/45 R20) que penalizan consumo y confort, aunque el equipamiento de serie es completo: pantalla MMI touch de 14,5 pulgadas, climatizador de tres zonas, asientos delanteros con calefacción y ajuste lumbar, faros LED Plus, cámara trasera y todos los sistemas de seguridad y asistencia de conducción esperados en este segmento. La garantía es de dos años, estándar en Audi.
Esta versión está dirigida a conductores que recorren más de 25.000 km anuales en ruta y valoran la potencia real del motor diésel sobre la etiqueta ambiental. Es ideal para quien necesita aceleración (0-100 en 5,0 segundos) sin sacrificar autonomía, y puede permitirse el sobrecoste respecto a versiones menos potentes. No es recomendable para uso mayoritariamente urbano, donde el consumo se dispara y la potencia extra no se aprovecha. Tampoco para quien prioriza maletero grande o siete plazas: el Touareg o el GLE son opciones más prácticas.
Esta Black line TDI quattro 220 kW es la versión más coherente de la gama si buscas potencia diésel real y autonomía sin compromisos, pero su precio de 85.280 euros la sitúa en un limbo incómodo: es demasiado cara para justificar el salto respecto a la versión TDI de 150 kW (12.360 euros menos), y demasiado cara para competir con rivales más espaciosos como el Touareg o el GLE. La recomendamos solo si el 0-100 en 5,0 segundos y los 580 Nm son prioritarios y se recorren más de 20.000 km anuales en ruta. Para la mayoría, la versión TDI quattro de 150 kW o el e-hybrid Black line ofrecen mejor relación valor-precio. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 299 CV |
| Par | 580 Nm |
| Cambio | S tronic |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 160 g/km |
| Batería | 1,7 kWh |
| Autonomía WLTP | 1.065 km |
| 0 a 100 km/h | 5,0 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.717 mm |
| Peso | 2.135 kg |
| Maletero | 515 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
131 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Advanced TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 65.320 € |
| Advanced TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 67.620 € |
| Advanced TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 69.020 € |
| S line TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 69.220 € |
| e-hybrid Advanced quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 70.570 € |
| S line TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 71.530 € |
| S line TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 72.920 € |
| e-hybrid S line quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 73.660 € |
| Black line TFSI 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 74.720 € |
| Black line TFSI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 77.030 € |
| Black line TDI quattro 150 kW (204 CV) S tronic | 204 CV | 78.430 € |
| e-hybrid Black line quattro 220 kW (299 CV) | 299 CV | 79.160 € |
| e-hybrid Black competition quattro 270 kW (367 CV) | 367 CV | 85.010 € |
| Black line TDI quattro 220 kW (299 CV) S tronic | 299 CV | 85.280 € |
| SQ5 Sportback TFSI 270 kW (367 CV) S tronic | 367 CV | 98.700 € |