El acabado S line viste bien al A5 Avant diésel, pero su maletero de 448 litros se queda muy corto frente a familiares que cuestan menos.
Es la 11.ª de 19 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 12.120 € más que la Business TFSI S tronic 110 kW (150 CV), que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Dentro de la gama del A5 Avant, esta S line TDI de 204 CV con tracción delantera ocupa una posición intermedia-alta: por debajo están la Business TDI con el mismo motor (55.010 euros, 8.270 menos) y la Advanced TDI (60.380 euros, 2.900 menos), y por encima la misma mecánica con tracción total S line quattro (65.860 euros, 2.580 más). Pagar 63.280 euros aquí compra sobre todo estética y equipamiento S line —llantas de 19 pulgadas, asientos deportivos, paquete exterior S line, volante deportivo de cuero— no más potencia ni más par, que se mantiene en 204 CV y 400 Nm en toda la familia TDI. Frente al Audi A5 Business TDI con idéntica mecánica, esta versión cuesta 10.530 euros más, tiene 50 km menos de autonomía WLTP y gasta 0,2 l/100 km más, a cambio de un vestido más vistoso.
La mecánica de 1.968 cc con microhibridación entrega 400 Nm desde bajas revoluciones, suficientes para mover 1.910 kg con soltura en carretera e interurbano, con un 0-100 de 7,7 segundos y un consumo homologado de 5,0 l/100 km. Frente al Mercedes-Benz Clase C 250 d (200 CV, 57.175 euros), el Mercedes cuesta 6.105 euros menos, acelera 0,4 segundos antes y ofrece un maletero de 490 litros, 42 más que el Audi. Pero el contraste más llamativo llega con el Skoda Superb Combi TDI 193 CV (54.200 euros) y el Volkswagen Passat Variant TDI 193 CV (56.670 euros): ambos cuestan entre 6.610 y 9.080 euros menos y ofrecen 690 litros de maletero, 242 litros más que este A5 Avant. El Audi responde con 43 y 63 km más de autonomía WLTP respectivamente y algo menos de consumo, pero la diferencia de espacio de carga es enorme para un familiar.
El equipo de serie es generoso: pantalla MMI de 14,5 pulgadas, cuadro digital de 11,9 pulgadas, climatizador de tres zonas, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, llave digital, asientos delanteros con calefacción y acceso sin llave, todo incluido en el precio. Las llantas de 19 pulgadas (245/40 R19) encarecen el recambio de neumáticos y penalizan ligeramente el confort y el consumo frente a una llanta menor. La etiqueta ECO y la garantía de 3 años son las mismas que en el resto de la gama diésel.
Pensado para quien recorre muchos kilómetros por autovía y valora la estética S line sin necesitar tracción total, con un uso predominantemente de dos o cuatro ocupantes y equipaje moderado. Si el maletero es prioritario —mudanzas, material deportivo, viajes familiares con mucho equipaje— el hueco de carga se queda corto frente a alternativas del mismo precio. Para compradores centrados solo en la mecánica diésel sin el paquete estético, la versión Business con el mismo motor cumple igual por menos dinero.
Esta S line TDI es la elección de quien quiere la imagen deportiva del A5 Avant sin renunciar al par y la autonomía del diésel, pero no es la más sensata de la gama: la Business TDI ofrece la misma mecánica por 8.270 euros menos, y rivales como el Skoda Superb Combi o el Volkswagen Passat Variant dan 242 litros más de maletero por bastante menos dinero. La recomendaríamos a quien prioriza el acabado y el equipamiento sobre el espacio de carga, no a quien busca el familiar más práctico por el precio. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 204 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | S tronic |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,0 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 130 g/km |
| Batería | 1,7 kWh |
| Autonomía WLTP | 1.200 km |
| 0 a 100 km/h | 7,7 s |
| Velocidad máxima | 240 km/h |
| Largo | 4.829 mm |
| Peso | 1.910 kg |
| Maletero | 448 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
126 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.