45.550 EUR · 150 CV · Diésel · S tronic
Es la 16.ª de 22 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 11.780 EUR mas que la Business TFSI MHEV 85 kW (116 CV) S tronic, que abre la gama.
Al consumo homologado se le suma un 15 %, porque el WLTP se mide en laboratorio. Energía a 1,812 €, precio de hoy.
| Potencia | 150 CV |
|---|---|
| Par | 360 Nm |
| Cambio | S tronic |
| Tracción | delantera |
| Consumo WLTP | 5.1 l/100 km |
| Emisiones CO2 | 133 g/km |
| Etiqueta DGT | C |
| Autonomía WLTP | 980.0 km |
| 0 a 100 km/h | 8.1 s |
| Velocidad máxima | 227 km/h |
| Peso | 1485 kg |
| Maletero | 380 litros |
| Plazas | 5 |
Un diésel equilibrado que prioriza la autonomía y la eficiencia sobre el dinamismo, con acabado S line que justifica su precio solo si se aprovecha la carga de trabajo.
El S line TDI 110 kW es la versión más cara de la gama diésel del A3 Sportback, posicionándose entre el Advanced TDI 110 kW S tronic (42.200 euros) y el Black line TDI 110 kW S tronic (48.050 euros). La diferencia respecto al Advanced es puramente estética y de equipamiento: mismo motor de 150 CV y 360 Nm, mismo cambio automático, pero con paragolpes S line, volante deportivo de cuero, inserción Dinamica en el interior y llantas de 18 pulgadas. El salto de 3.350 euros se justifica solo si el cliente valora esa personalización visual; mecánicamente, es idéntico.
El motor TDI de 1.968 cc entrega 360 Nm desde los 1.500 rpm, lo que le da un comportamiento predecible en carretera. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos, cifra competente pero no emocionante. El consumo WLTP de 5,1 l/100 km es honesto para un diésel de este tamaño, aunque en uso real urbano puede rondar los 6,5-7 l/100 km. La autonomía WLTP de 980 km es la fortaleza real: con depósito de 50 litros, permite viajes largos sin ansiedad de repostaje. Frente al BMW 118d (40.450 euros, 4,6 l/100 km, 1.065 km de autonomía), este Audi cuesta 5.100 euros más pero ofrece un interior más moderno y mejor equipamiento multimedia. Frente al Mercedes-Benz Clase A 200 d (43.934 euros, 4,9 l/100 km, 877 km), el Audi es más caro pero con mejor autonomía y acabados más deportivos.
El acabado S line suma llantas de 18 pulgadas (225/40 R18) que penalizan ligeramente el consumo y la comodidad de marcha respecto a las de 17 pulgadas del Advanced. El equipamiento es generoso: pantalla de 12,8 pulgadas, climatizador de 3 zonas, faros Matrix LED, asientos deportivos con ajuste lumbar, cuadro digital de 11,9 pulgadas. La etiqueta DGT es C, no ECO como las versiones microhíbridas. Garantía estándar de 2 años.
Comprador que recorre más de 20.000 km anuales en carretera, valora la autonomía y la eficiencia diésel, y busca un acabado visual deportivo sin sacrificar practicidad. Ideal para profesionales autónomos o pequeñas empresas que necesitan deducibilidad fiscal. No es para quien prioriza dinamismo (la aceleración es correcta pero sin emoción) ni para uso urbano intenso (el diésel penaliza en ciudad). Sobra potencia si se conduce mayormente en ciudad; falta si se busca un coche ágil.
Es una versión coherente pero cara. El S line suma 3.350 euros sobre el Advanced TDI 110 kW S tronic por equipamiento visual y llantas de 18 pulgadas que, en realidad, restan comodidad. Si el cliente quiere diésel automático, el Advanced es más sensato: mismo motor, mismo cambio, 3.350 euros menos. Si busca acabado deportivo, el Black line TDI 110 kW S tronic (48.050 euros) ofrece más personalización por solo 2.500 euros más. Este S line queda en tierra de nadie: demasiado caro para ser la opción práctica, demasiado poco diferenciado para justificar el premium. Nota: 7.8/10.
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