El S line TDI de 116 CV viste bien al A3 Sportback, pero cobra el emblema deportivo en un diésel que no necesita esa etiqueta.
Es la 11.ª de 22 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 7.690 € más que la Business TFSI MHEV 85 kW (116 CV) S tronic, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El S line TDI 85 kW se sitúa en la zona media-alta de la gama diésel del A3 Sportback: por debajo quedan el Advanced TDI a 38.100 euros y el Business TDI 150 CV con cambio automático a 38.300 euros, y por encima el S line TDI de 150 CV S tronic a 45.550 euros. Con 116 CV y cambio manual a 41.460 euros, esta versión cuesta 3.360 euros más que el Advanced TDI con la misma mecánica: la diferencia se va en el acabado S line, no en rendimiento. Frente al Business TDI 150 CV S tronic, que cuesta 38.300 euros y entrega 150 CV con cambio automático, el S line de 116 CV pide más dinero por menos potencia y sin cambio automático.
La mecánica 2.0 TDI de 116 CV y 300 Nm de par cumple con solvencia en carretera e interurbano, con un consumo homologado de 4,7 l/100 km, el más bajo de las versiones TDI de 116 CV de la gama junto al Advanced TDI (4,5 l/100 km). Frente al SEAT León TDI de 116 CV, que cuesta 25.230 euros —16.230 euros menos— con prestaciones prácticamente idénticas (0-100 en 10,9 s frente a 10,1 s, mismo maletero de 380 litros), el sobrecoste de Audi se explica solo por marca y acabado. El Volkswagen Golf TDI de 116 CV, a 28.615 euros, ofrece 89 km más de autonomía WLTP y 1 litro más de maletero por 12.845 euros menos.
El equipamiento de serie incluye faros Matrix LED, control de crucero adaptativo, cuadro digital de 11,9 pulgadas, pantalla central de 12,8 pulgadas, climatizador de tres zonas y llantas de aleación de 18 pulgadas, un nivel notable para el escalón S line. Con etiqueta C, no accede a las zonas de bajas emisiones más restrictivas en días de alta contaminación.
Esta versión encaja en quien recorre muchos kilómetros de carretera al año, valora el par diésel sobre la potencia pura y quiere el acabado S line por estética y equipamiento, no por prestaciones. No es la elección lógica para quien prioriza ahorrar: el Business TDI S tronic de 150 CV cuesta menos y ofrece más motor. Tampoco para quien conduce sobre todo en ciudad, donde el diésel rinde peor que en vías rápidas.
El S line TDI de 116 CV es un coche competente en carretera, con consumo contenido y equipamiento de serie generoso, pero dentro de la propia gama del A3 Sportback resulta difícil de justificar: paga el acabado S line sin ganar potencia frente al Advanced TDI y queda por detrás en relación potencia-precio frente al Business TDI 150 CV S tronic. Frente a rivales como el SEAT León o el Volkswagen Golf con la misma mecánica, el sobrecoste de Audi se paga en marca y percepción, no en cifras. Recomendable para quien ya tiene decidido el emblema y quiere el diésel más eficiente del catálogo con vestimenta S line. Nota: 7,2/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 300 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 4,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 124 g/km |
| Autonomía WLTP | 957 km |
| 0 a 100 km/h | 10,1 s |
| Velocidad máxima | 205 km/h |
| Largo | 4.352 mm |
| Peso | 1.430 kg |
| Maletero | 380 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
116 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.