El SKYACTIV-X con tracción total y caja automática es la versión más completa mecánicamente del CX-30, pero también la que más caro cobra por el privilegio de una tracción total que un SUV compacto rara vez necesita.
Es la 33.ª de 38 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 12.000 € más que la 2.5 e-SKYACTIV G 140 CV Prime-Line, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El 2.0 e-SKYACTIV X 186 CV AWD AT Makoto es la combinación más sofisticada de motor, transmisión y tracción dentro de la gama CX-30, aunque no la más cara: por encima quedan las versiones Exclusive-Line, Homura Plus y Takumi con el mismo bloque. Frente a la AT Makoto de tracción delantera, que cuesta 36.170 euros, esta versión suma 3.000 euros solo por el sistema de tracción a las cuatro ruedas, y ese añadido pesa: 1.585 kg frente a 1.502 kg, 9,0 segundos hasta 100 km/h frente a 8,6, un consumo WLTP de 6,6 l/100 km frente a 6,2, y una autonomía de 727 km frente a 822. El depósito, además, se reduce de 51 a 48 litros por el hueco que ocupa la mecánica de tracción total.
El motor SKYACTIV-X de compresión variable entrega 240 Nm de par, la cifra más alta de toda la gama junto al resto de versiones 2.0, y la caja automática suaviza la entrega frente a las manuales. Comparado con el Skoda Karoq Sportline AWD DSG (42.765 euros, 190 CV, 0-100 en 7,0 s, 500 litros de maletero), el Mazda sale más barato en 3.595 euros y consume 0,9 l/100 km menos en el ciclo WLTP, pero pierde dos segundos de aceleración y 70 litros de maletero. Frente al Hyundai Kona XLS 4x4 (37.290 euros, 179 CV), el Kona es 1.880 euros más barato, algo más rápido y ofrece dos años más de garantía, aunque el Mazda recupera terreno en autonomía WLTP, 46 km más.
El acabado Makoto, de gama media-alta, trae de serie Head-Up Display, control de crucero adaptativo, monitor de visión 360 grados, sonido BOSE de 12 altavoces, cargador inalámbrico y Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos. Es un nivel de equipamiento notable, pero se puede conseguir prácticamente igual en la versión AT Makoto de tracción delantera, 3.000 euros más barata.
Pensada para quien recorre carreteras de montaña, zonas con nieve habitual o simplemente valora la seguridad añadida de la tracción total y quiere el motor más refinado de la gama con caja automática. Para uso urbano o interurbano habitual sin condiciones especiales, la versión de tracción delantera cubre lo mismo con menos consumo y 3.000 euros de ahorro. No es la opción para quien prioriza el maletero o busca el precio más ajustado del CX-30.
Es la versión mecánicamente más completa del CX-30, pero no la más sensata: el salto de 3.000 euros sobre la AT Makoto de tracción delantera se paga en autonomía, consumo y aceleración, y solo se justifica si la tracción total resuelve un problema real de uso. Frente al Skoda Karoq Sportline AWD sale más barata y más eficiente, pero con menos maletero y peor aceleración. Recomendable solo para el comprador que necesita las cuatro ruedas motrices; para el resto, la AT Makoto de tracción delantera da casi lo mismo por menos dinero. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 186 CV |
| Par | 240 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 147 g/km |
| Batería | 0,2 kWh |
| Autonomía WLTP | 727 km |
| 0 a 100 km/h | 9,0 s |
| Velocidad máxima | 204 km/h |
| Largo | 4.395 mm |
| Peso | 1.585 kg |
| Maletero | 430 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
114 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.