El automático suma comodidad pero le cuesta al bolsillo en consumo y a la mecánica en respuesta: la variante atmosférica del CX-30 que menos partido saca de sus 140 CV.
Es la 5.ª de 38 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.150 € más que la 2.5 e-SKYACTIV G 140 CV Prime-Line, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Centre-Line AT 140 CV se sitúa en la zona media-alta de la gama de acceso del CX-30, justo por encima del Prime-Line automático y por debajo del Homura. Frente a su hermana manual, el Centre-Line de 29.020 euros, este acabado con convertidor automático suma 2.300 euros por el mismo equipamiento pero pierde prestaciones: 0,6 segundos más lento de 0 a 100, 0,5 l/100 km más de consumo WLTP y 66 km menos de autonomía homologada. Es el precio de la comodidad del cambio automático, pero conviene saber que se paga dos veces: en el recibo y en el surtidor. Frente al e-SKYACTIV X 186 CV Centre-Line manual, que cuesta solo 2.500 euros más, ofrece 46 CV menos y un consumo peor en cifra (6,5 frente a 5,7 l/100 km), lo que hace que esa variante compense claramente la diferencia.
La mecánica atmosférica de 2,5 litros sin turbo entrega 238 Nm de par, una cifra modesta para su cilindrada y que explica el 0-100 de 10,3 segundos, discreto para un gasolina de 140 CV. Frente al Renault Symbioz 140 CV automático, que cuesta 2.165 euros menos, acelera 0,9 segundos antes, consume 0,6 l/100 km menos y ofrece 69 litros más de maletero, el CX-30 sale perdiendo en casi todos los números objetivos salvo en la garantía, un año superior. El Mitsubishi Grandis Motion, con la misma potencia y mecánica muy similar a la del Symbioz, cuesta 2.720 euros menos y ofrece cinco años de garantía por los tres del Mazda, aunque con una estrella menos en el Euro NCAP.
El equipamiento de serie del Centre-Line es generoso para su posición en la gama: pantalla de 10,25 pulgadas con Android Auto y CarPlay inalámbricos, climatizador bizona, asientos delanteros con calefacción, volante calefactado y de cuero, Head-Up Display y llantas de 18 pulgadas. Monta cámara trasera y sensores de aparcamiento delante y detrás, pero no lleva faros adaptativos ni techo panorámico, reservados a acabados superiores. Con etiqueta ECO y cinco estrellas Euro NCAP, el conjunto cumple en seguridad activa sin sobresaltos.
Pensado para quien prioriza la comodidad de un cambio automático en ciudad y trayectos cortos, y no planea superar los 15.000 km anuales. Es una opción razonable para quien quiere un SUV compacto con equipamiento de confort completo sin subir a los acabados Homura o superiores. No es la elección lógica para quien recorre muchos kilómetros por autovía, donde el consumo y el par ajustado pasan factura frente al e-SKYACTIV X o directamente frente a híbridos del segmento.
El Centre-Line AT 140 CV es una versión de transición dentro de la gama CX-30: mejora el equipamiento del Prime-Line pero no corrige el problema de fondo de montar el automático sobre una mecánica atmosférica con un par modesto. El sobrecoste frente a la manual equivalente se traduce en peores cifras de consumo y prestaciones, y frente al e-SKYACTIV X 186 CV Centre-Line, apenas 2.500 euros más caro, la diferencia de potencia inclina la balanza hacia la mecánica superior. Recomendable solo para quien valora el automático por encima de la eficiencia y no quiere pagar el salto al X. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 140 CV |
| Par | 238 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 147 g/km |
| Batería | 0,2 kWh |
| Autonomía WLTP | 784 km |
| 0 a 100 km/h | 10,3 s |
| Velocidad máxima | 191 km/h |
| Largo | 4.395 mm |
| Peso | 1.484 kg |
| Maletero | 430 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
111 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.