El acabado Nagisa con caja automática y la mecánica de compresión variable SKYACTIV-X convierte al Mazda3 en la propuesta más singular y madura de su gama, aunque no la más barata.
Es la 22.ª de 30 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 8.400 € más que la 3 5p 2.5 e-SKYACTIV G 140 CV Prime-Line, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Esta versión combina el motor de gasolina 2.0 e-SKYACTIV X de 186 CV con caja automática y el acabado Nagisa, situado en la zona media-alta de la gama del Mazda3 5 puertas. Cuesta 34.615 euros, un salto de 1.750 euros sobre el mismo motor y caja en Centre-Line y de 2.200 euros más que la versión manual equivalente. Frente a las mecánicas 2.5 e-SKYACTIV G de 140 CV, gana 46 CV y reduce el consumo WLTP de 6,3 a 6,2 l/100 km pese a más potencia, gracias a la tecnología de compresión variable. Solo el Takumi con el mismo motor y caja (37.065 euros) y las versiones con tracción total AWD superan a esta en posición dentro del catálogo.
El par de 240 Nm es idéntico al del resto de versiones X, y las prestaciones (0-100 en 8,4 segundos) quedan medio segundo por detrás de la variante manual. Frente al KIA XCeed Emotion 180 CV (38.790 euros, 265 Nm, 6,9 l/100 km WLTP), esta versión cuesta 4.175 euros menos, tiene 6 CV más y gasta 0,7 l/100 km menos, aunque el XCeed le saca 68 litros de maletero y acelera 0,5 segundos antes. Frente al Toyota Corolla 200H GR Sport (30.450 euros, 196 CV), el híbrido japonés es más barato, más rápido y más eficiente (4,7 l/100 km homologados frente a 6,2), aunque de laboratorio en ambos casos.
El equipamiento Nagisa incluye Head-up Display, control de crucero adaptativo, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico con memoria, sistema de sonido BOSE de 12 altavoces, cargador inalámbrico y llantas de 18 pulgadas. Frente al Centre-Line, el salto en equipo se centra en confort y sonido, no en seguridad activa, que ya viene completa desde el acceso a la gama.
Pensada para quien recorre trayectos interurbanos y de carretera con frecuencia y valora una mecánica de gasolina refinada sin renunciar a la caja automática, priorizando el confort de marcha sobre el espacio de maletero. Encaja en un conductor que busca diferenciarse de las híbridas japonesas dominantes en el segmento sin dar el salto a una premium alemana, y que no necesita cargar objetos voluminosos con frecuencia.
Esta versión Nagisa con motor SKYACTIV-X y caja automática es la propuesta más equilibrada dentro de las intermedias de la gama, con un motor técnicamente más interesante que el 2.5 atmosférico y un equipamiento completo. No es la más barata: el Centre-Line con la misma mecánica ahorra 1.750 euros con menos extras de confort, y el Toyota Corolla 200H GR Sport ofrece más eficiencia real por menos dinero si la prioridad es el consumo. Para quien valore la mecánica atmosférica de gasolina con tecnología propia y un puesto de conducción cuidado, es una elección sólida. Nota: 7,7/10.
| Potencia | 186 CV |
| Par | 240 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 138 g/km |
| Batería | 0,2 kWh |
| Autonomía WLTP | 822 km |
| 0 a 100 km/h | 8,4 s |
| Velocidad máxima | 216 km/h |
| Largo | 4.460 mm |
| Peso | 1.388 kg |
| Maletero | 358 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
109 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.