55.200 EUR · 150 CV · Diésel · DSG
Es la 12.ª de 22 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 8.200 EUR mas que la Selection 1.5 TSI mHEV 150 CV DSG, que abre la gama.
Al consumo homologado se le suma un 15 %, porque el WLTP se mide en laboratorio. Energía a 1,812 €, precio de hoy.
| Potencia | 150 CV |
|---|---|
| Par | 360 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | delantera |
| Consumo WLTP | 5.0 l/100 km |
| Emisiones CO2 | 131 g/km |
| Etiqueta DGT | C |
| Autonomía WLTP | 1320.0 km |
| 0 a 100 km/h | 9.2 s |
| Velocidad máxima | 225 km/h |
| Peso | 1662 kg |
| Maletero | 645 litros |
| Plazas | 5 |
| Garantía | 3 años |
Un diésel robusto en un berlín de familia que prioriza espacio y eficiencia sobre prestaciones, con equipamiento deportivo que no termina de cuadrar con su carácter.
El Sportline 2.0 TDI 150 CV es la versión más equilibrada del Superb si buscas un diésel sin pretensiones de velocidad. Dentro de la gama, se sitúa entre el Plus 2.0 TDI (51.700 euros) y el L&K 2.0 TDI (56.500 euros), diferenciándose por el acabado deportivo que añade paragolpes agresivos, suspensión deportiva y llantas de 18 pulgadas. El motor de 150 CV y 360 Nm es idéntico al del Plus, pero aquí el precio sube 3.500 euros solo por estética Sportline. Frente a la versión gasolina Sportline 2.0 TSI 204 CV (mismo precio), el diésel pierde 54 CV pero gana 40 Nm de par y consume 1,7 l/100 km menos, lo que lo hace más sensato para recorridos largos.
El motor diésel de 1.968 cc entrega 360 Nm desde 1.500 rpm, lo que garantiza tracción constante en ciudad y autopista. El 0-100 en 9,2 segundos es lento pero predecible; el consumo WLTP de 5,0 l/100 km es excelente y realista en uso mixto. Frente al BMW 318d (49.550 euros, 150 CV, 4,9 l/100 km), el Skoda cuesta 5.650 euros más pero ofrece 645 litros de maletero contra 480, una autonomía de 1.320 km frente a 1.204 km, y un interior más espacioso. El Mercedes C 200 d (50.573 euros, 163 CV) es más potente y eficiente (4,5 l/100 km), pero el Skoda compensa con 190 litros más de maletero y 146 km más de autonomía. La garantía de 3 años en el diésel es un punto a favor frente a los 2 años de la mayoría de rivales.
El equipamiento Sportline incluye faros Matrix LED, climatizador de 3 zonas, pantalla central de 13 pulgadas con navegador, asientos delanteros deportivos con calefacción y masaje, y llantas de 18 pulgadas. Los acabados interiores mezclan cuero y microfibra Suedia, pero los plásticos duros en el salpicadero delatan que no es un coche premium. La suspensión deportiva endurece el confort en carreteras con baches, algo a considerar si prioriza comodidad sobre manejo.
Ideal para conductores que recorren más de 20.000 km anuales en autopista y valoran la eficiencia de combustible sobre la aceleración. Familias de 5 personas que necesitan maletero generoso y autonomía sin escalas. Comprador que prefiere el diésel por su par motor constante y menor emisión de CO2 que un gasolina equivalente. No es para quien busca dinamismo: el acabado Sportline es cosmético, no transforma el carácter sedoso del Superb.
El Sportline 2.0 TDI es coherente pero caro. Ofrece lo que promete: un diésel eficiente en un berlín espacioso con toque deportivo visual. Sin embargo, el sobreprecio de 3.500 euros respecto al Plus 2.0 TDI idéntico en motor solo se justifica si valora la estética Sportline y la suspensión deportiva. Frente al BMW 318d, el Skoda gana en espacio y autonomía pero pierde en refinamiento y tracción trasera. Si busca diésel en este segmento, el Plus 2.0 TDI a 51.700 euros es más sensato; si quiere prestaciones, el Sportline 2.0 TSI 204 CV al mismo precio ofrece 54 CV más. Nota: 7.8/10.
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