El Superb más rápido con motor de gasolina atmosférico de carácter, pero su tracción total y sus 265 CV piden un precio que roza el de las premium alemanas sin ofrecer su imagen de marca.
Es la 18.ª de 24 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.805 € más que la Selection 1.5 TSI mHEV 150 CV DSG, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Plus 2.0 TSI 265 CV DSG 4x4 se sitúa en el tercio alto de la gama del Superb, justo por debajo del acabado Sportline y L&K con la misma mecánica. Dentro del propio modelo, cuesta 1.800 euros más que el Selection 2.0 TSI 265 CV 4x4 y 1.600 euros menos que el Sportline equivalente, ofreciendo un salto de equipamiento sobre el Selection que incluye asientos con masaje, memoria y climatizador de tres zonas, pero sin el añadido estético del Sportline. Frente a las versiones de 204 CV del propio Superb, que cuestan hasta 5.100 euros menos, esta variante aporta 61 CV y 80 Nm más de par, un 0-100 de 5,6 s frente a 7,4 s, pero también 2,2 l/100 km más de consumo WLTP: una diferencia que se nota en el uso diario si no se necesita esa reserva de potencia.
La mecánica de 265 CV y 400 Nm con tracción total y cambio automático de doble embrague resulta refinada y con empuje sobrado para adelantamientos y autovía, aunque un consumo WLTP de 7,6 l/100 km (realista en el entorno de 9-10 l/100 km en uso real) la aleja de la vocación de familiar eficiente que tiene el resto de la gama. Frente al Audi A5 S line de 272 CV por 69.320 euros, nuestra versión cuesta 12.515 euros menos y ofrece 228 litros más de maletero, aunque el Audi gasta 1,3 l/100 km menos en el ciclo WLTP. Comparado con el Mercedes Clase C 300 Berlina, el Superb cuesta 4.064 euros menos, acelera algo más rápido y tiene 190 litros más de maletero, pero el Mercedes recorre 163 km más con el depósito lleno según el ciclo WLTP.
El equipamiento de serie incluye cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla central de 13 pulgadas, asientos delanteros eléctricos con masaje y memoria, climatizador de tres zonas y control de crucero adaptativo, un nivel alto para un acabado intermedio. Las llantas de 18 pulgadas son razonables para el peso del coche, 1.720 kg, y no penalizan tanto como las de mayor diámetro que montan otras versiones de la gama.
Esta versión encaja en quien recorre muchos kilómetros de autovía y valora el empuje de una mecánica de 265 CV con tracción total, sin renunciar al maletero de 645 litros de un familiar. No es la elección para quien hace sobre todo ciudad, donde el consumo sube con facilidad, ni para quien prioriza la autonomía: para trayectos largos sin reconsiderar el depósito, las versiones diésel de la gama rinden mejor.
El Plus 2.0 TSI 265 CV 4x4 es la opción con sentido para quien quiere el Superb más rápido sin pagar el extra estético del Sportline ni el precio superior del L&K, pero su consumo de 7,6 l/100 km WLTP y su autonomía de 868 km lo alejan del espíritu eficiente que define al resto de la gama. Frente al 204 CV, cuesta 5.100 euros más por 61 CV adicionales que solo se justifican si la prestación es una prioridad real. Frente a las premium comparadas, da más maletero y cuesta menos, aunque consume más. Nota: 7,6/10.
| Potencia | 265 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 7,6 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 173 g/km |
| Autonomía WLTP | 868 km |
| 0 a 100 km/h | 5,6 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.912 mm |
| Peso | 1.720 kg |
| Maletero | 645 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
125 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.