56.500 EUR · 204 CV · Gasolina · DSG
Es la 17.ª de 24 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 9.500 EUR mas que la Selection 1.5 TSI mHEV 150 CV DSG, que abre la gama.
Al consumo homologado se le suma un 15 %, porque el WLTP se mide en laboratorio. Energía a 1,8382 €, precio de hoy.
| Potencia | 204 CV |
|---|---|
| Par | 320 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | delantera |
| Consumo WLTP | 6.8 l/100 km |
| Emisiones CO2 | 154 g/km |
| Etiqueta DGT | C |
| Autonomía WLTP | 970.0 km |
| 0 a 100 km/h | 7.4 s |
| Velocidad máxima | 248 km/h |
| Peso | 1631 kg |
| Maletero | 645 litros |
| Plazas | 5 |
| Garantía | 3 años |
Un berlín de familia sin concesiones: espacio generoso, motor equilibrado y equipamiento premium a precio que no duele frente a las alemanas.
La versión L&K 2.0 TSI 204 CV es el punto de madurez del Superb berlina. Ocupa el tramo superior de la gama con 56.500 euros, pero no es la más potente ni la más cara: es la que mejor resuelve la ecuación entre prestaciones, confort y valor. El motor de 204 CV y 320 Nm entrega 7,4 segundos en el 0-100 km/h, suficiente para una berlina de familia sin ser excesivo. Frente a otras versiones del mismo modelo, esta gasolina de 2.0 litros ofrece más carácter que el 1.5 TSI microhíbrido de 150 CV (que cuesta 3.000 euros menos pero pierde 54 CV), y sin la penalización de peso ni la complejidad de los enchufables PHEV. El acabado L&K suma cuero, asientos con masaje, climatizador de tres zonas y pantalla de 13 pulgadas: es la versión de lujo sin pretensiones de deportividad.
En carretera, el comportamiento es seguro y predecible. El motor TSI de 1.984 cc responde con fluidez, aunque el consumo WLTP de 6,8 l/100 km es realista solo en autopista; en uso mixto espera 7,5-8,0 l/100 km. Frente a rivales directos, el Superb gana en espacio interior y maletero: 645 litros frente a los 540 del Mercedes-Benz Clase E 200 (que cuesta 8.791 euros más) o los 520 del BMW Serie 5 520i (7.050 euros más caro). Comparado con el BMW Serie 3 320d diesel de 52.750 euros, esta versión cuesta 3.750 euros más pero suma 14 CV, mejor equipamiento y mayor versatilidad en ciudad. La etiqueta DGT es C, no ECO como los microhíbridos, lo que limita acceso en algunas ciudades.
El equipamiento de serie es generoso: cuero, asientos con masaje y calefacción, faros Matrix LED, cámara trasera, control de crucero adaptativo, pantalla de 13 pulgadas con navegador y sonido CANTON de 14 altavoces. Las llantas de 19 pulgadas (235/40 R19) son grandes y encarecerán el mantenimiento. La garantía es de tres años, igual que el diesel, frente a dos años de los microhíbridos.
Comprador de familia que recorre 15.000-20.000 km anuales, con uso equilibrado entre ciudad e interurbano, que valora espacio interior y maletero por encima de prestaciones deportivas. Ideal para quien rechaza la complejidad de un enchufable pero quiere más carácter que un microhíbrido. No es para quien busca máxima eficiencia (diesel) ni para quien necesita etiqueta ECO en ciudades restringidas.
Es la versión más sensata del Superb berlina. No es la más barata ni la más potente, pero resuelve mejor que cualquier otra la ecuación entre prestaciones, confort, espacio y precio. Frente a rivales alemanes de segmento superior (BMW Serie 5, Mercedes Clase E), ofrece más maletero, mejor equipamiento y menor precio sin sacrificar calidad de acabados. La recomendamos a quien busque una berlina de familia con carácter sin pretensiones de deportividad. Nota: 8,1/10.
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