Un diésel 4x4 equilibrado que domina en carretera y consumo, pero pide 56.100 euros por lo que otros ofrecen más barato o con mejor equipamiento.
Es la 24.ª de 29 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 17.300 € más que la Selection 1.5 TSI iV PHEV 204 CV DSG, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Sportline 2.0 TDI 193 CV DSG 4x4 es la versión más potente del Kodiaq en diésel, con tracción integral y 400 Nm de par que lo sitúan por encima de la mayoría de sus rivales en rendimiento puro. Dentro de la gama, compite directamente con el Plus 2.0 TDI 193 CV 4x4 (53.700 euros), que cuesta 2.400 euros menos pero pierde el acabado Sportline con sus detalles deportivos y el Virtual Cockpit de 10 pulgadas. Frente a la versión de gasolina 2.0 TSI 204 CV 4x4 (57.315 euros), el diésel gana en par (400 Nm frente a 320 Nm) y autonomía (950 km frente a 773 km), aunque cede 11 CV y consume más en ciudad.
En carretera es donde este motor brilla: 0-100 en 7,8 segundos, 220 km/h de velocidad máxima y un consumo WLTP de 6,1 l/100 km que en uso real se sitúa probablemente entre 6,8 y 7,2 l/100 km. Frente al Kia Sorento 2.2 CRDi (53.625 euros), el Kodiaq iguala potencia pero cuesta 2.475 euros más y pierde 166 km de autonomía WLTP, aunque gana en par (400 Nm frente a 440 Nm del Kia, que sin embargo es más pesado). El Volkswagen Tayron R-Line 2.0 TDI 4Motion (55.565 euros) es prácticamente idéntico en motor y precio, pero suma 7 plazas de serie y 750 litros de maletero frente a los 725 del Kodiaq, lo que lo convierte en alternativa seria. El Alfa Romeo Stelvio 2.2 Diesel (58.516 euros) cuesta 2.416 euros menos, pero es más compacto y menos versátil.
Equipamiento de serie notable: Virtual Cockpit de 10 pulgadas, pantalla táctil de 13 pulgadas, faros Matrix LED, climatizador de tres zonas, asientos delanteros deportivos con calefacción y ajuste lumbar eléctrico, llantas de 19 pulgadas Tirsuli Aero, y tracción integral. La garantía es de 3 años, estándar en diésel Skoda. Etiqueta DGT tipo C.
Comprador que recorre más de 20.000 km anuales, con preferencia por viajes interurbanos y necesidad de tracción integral ocasional. Familia de cinco personas que valora autonomía, par motor y equipamiento deportivo sobre precio. No es para quien busca máxima economía (el Plus 2.0 TDI 193 CV 4x4 es más sensato) ni para quien necesita siete plazas (el Tayron es mejor opción). Ideal si el acabado Sportline y los detalles visuales justifican el sobrecoste respecto al Plus.
Es un buen diésel 4x4, pero caro para lo que ofrece. El motor de 400 Nm y la tracción integral lo hacen competente en carretera, y el consumo es honesto. Sin embargo, a 56.100 euros pide demasiado: el Plus 2.0 TDI 193 CV 4x4 cuesta 2.400 euros menos con idéntico motor, y el Volkswagen Tayron R-Line 2.0 TDI 4Motion suma 7 plazas y más maletero por 535 euros menos. La diferencia Sportline (acabados, faros Matrix, asientos deportivos) no compensa el precio. Recomendable solo si el acabado deportivo es prioritario y se descarta el Plus. Nota: 8.1/10.
| Potencia | 193 CV |
| Par | 400 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 159 g/km |
| Autonomía WLTP | 950 km |
| 0 a 100 km/h | 7,8 s |
| Velocidad máxima | 220 km/h |
| Largo | 4.758 mm |
| Peso | 1.849 kg |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
125 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.