El Kodiaq de siete plazas con mejor equipo de confort de la gama intermedia, lastrado por una mecánica de 150 CV que nota el peso añadido del tercer asiento.
Es la 7.ª de 29 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 10.045 € más que la Selection 1.5 TSI iV PHEV 204 CV DSG, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Plus 1.5 TSI mHEV 150 CV DSG de siete asientos ocupa la zona media-alta de la gama del Kodiaq: por 48.845 euros se sitúa por encima del Selection equivalente (46.845 euros) y por debajo del Sportline con la misma mecánica (51.245 euros). Frente al Selection 7 plazas gana en equipamiento de confort —climatizador de tres zonas, asientos con calefacción y memoria, Virtual Cockpit de 10 pulgadas— pero paga 2.000 euros más por ello sin ganar ni un CV. Dentro de la gama, el diésel 2.0 TDI de 150 CV con siete plazas (51.845 euros) cuesta 3.000 euros más pero ofrece 360 Nm de par frente a los 250 Nm de este gasolina, una diferencia que se nota con el coche cargado y con siete ocupantes.
La mecánica de 1.498 cc y 150 CV mueve 1.770 kg en esta configuración, con un 0-100 de 9,9 segundos y un consumo WLTP de 6,3 l/100 km, el más alto de todas las versiones mHEV de la gama con siete plazas. Frente al Volkswagen Tayron 150 CV con la misma potencia y planteamiento, el Tayron cuesta 2.925 euros menos, acelera 0,5 segundos antes, tiene 25 litros más de maletero y gasta 0,2 l/100 km menos en WLTP; el Kodiaq responde con un año más de garantía. Frente al Peugeot 5008 Hybrid de 145 CV (34.950 euros), la diferencia de precio es notable: 13.895 euros menos y 0,7 l/100 km menos de consumo homologado, aunque con 23 litros menos de maletero.
Las llantas de 235/50 R19 que monta de serie encarecen la reposición de neumáticos y penalizan ligeramente el consumo frente a llantas más pequeñas. El acabado Plus incluye pantalla táctil de 13 pulgadas, navegación, carga inalámbrica y ocho altavoces, un salto de equipamiento real sobre el Selection que sí justifica parte de la diferencia de precio, aunque la mecánica sigue siendo la misma en ambos.
Pensado para familias numerosas que priorizan el confort y el equipamiento tecnológico sobre el rendimiento del motor, con un uso mayoritariamente urbano e interurbano y pocos viajes largos con el coche a plena carga. Quien recorra muchos kilómetros por autovía con los siete asientos ocupados notará la falta de par de esta mecánica y debería mirar hacia el 2.0 TDI de la misma gama. No es la opción para quien busque dinamismo: para eso está el RS de 265 CV, en otra categoría de precio.
El Plus 1.5 TSI mHEV 150 CV DSG de siete plazas acierta en espacio y en equipamiento de confort, pero se queda corto en la mecánica para un coche de casi 1.800 kg con siete plazas: el par de 250 Nm obliga a exprimir el motor en adelantamientos y con el coche cargado. El diésel equivalente de la propia gama, por 3.000 euros más, ofrece 360 Nm y resuelve mejor ese problema. Frente al Volkswagen Tayron con la misma potencia, el Kodiaq pierde en precio, prestaciones y maletero, aunque gana un año de garantía. Es una versión recomendable para quien valore el confort de a bordo por encima del desempeño mecánico, pero no la elección más coherente dentro de la propia gama Kodiaq. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 250 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,3 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 143 g/km |
| Autonomía WLTP | 873 km |
| 0 a 100 km/h | 9,9 s |
| Velocidad máxima | 205 km/h |
| Largo | 4.758 mm |
| Peso | 1.770 kg |
| Maletero | 725 l |
| Plazas | 7 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
120 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.