El Sportline viste de deportivo un Kodiaq que, con 150 CV y tracción delantera, no tiene nada de deportivo.
Es la 9.ª de 29 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 11.300 € más que la Selection 1.5 TSI iV PHEV 204 CV DSG, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Sportline 1.5 TSI mHEV 150 CV es el acabado estético de la gama sin 7 plazas: por 50.100 euros añade llantas de 19 pulgadas, asientos deportivos, inserciones en microfibra Suedia y detalles en negro brillante al mismo conjunto motriz que monta el Selection de 45.700 euros, 4.400 euros más barato con idéntica mecánica. Frente al Plus de 150 CV (47.700 euros), la diferencia también es de vestimenta, no de mecánica: mismos 150 CV, mismos 250 Nm de par y el mismo cambio automático de doble embrague. Quien busque más empuje real dentro de la gama tiene el diésel 2.0 TDI de 193 CV con tracción total desde 51.700 euros, con 400 Nm frente a los 250 Nm de este gasolina, o directamente el RS de 265 CV para quien quiera un Kodiaq que acelere como sugiere su apariencia.
La mecánica de 1.5 litros con microhibridación rinde 150 CV y 250 Nm de par, suficiente para un uso cotidiano pero ajustado para mover 1.714 kilos de carrocería: el 0 a 100 se queda en 9,7 segundos, cifra modesta para un acabado que se vende con lenguaje deportivo. El consumo homologado de 6,1 l/100 km sube con facilidad por encima de 7,5-8 l/100 km en uso real con las llantas de 19 pulgadas de serie, que además encarecen la reposición de neumáticos. Frente al Volkswagen Tayron Más de 150 CV (45.920 euros), ambos empatan en potencia, consumo WLTP y autonomía, pero el Tayron acelera 0,3 segundos antes y cuesta 4.180 euros menos. El Peugeot 5008 Allure Hybrid de 145 CV (34.950 euros) gasta medio litro menos cada 100 km y resulta muy inferior en precio, aunque con 5 CV menos y 1,6 segundos más lento de 0 a 100.
El equipamiento de serie es generoso para el segmento: faros Matrix LED, control de crucero adaptativo, climatizador de tres zonas, pantalla de 13 pulgadas, Virtual Cockpit de 10 pulgadas, carga inalámbrica y asientos delanteros con calefacción y memoria. La etiqueta ECO permite circular en restricciones de tráfico sin las limitaciones de un diésel con etiqueta C, y la garantía de 3 años iguala a la de la práctica totalidad de la competencia europea comparada.
Pensado para quien valora la imagen deportiva del Kodiaq y el equipamiento de confort y seguridad más completo de la gasolina de acceso, sin necesitar más potencia real ni siete plazas. Encaja en familias con uso mixto urbano e interurbano moderado que prefieren una etiqueta ECO. No es la elección adecuada para quien busca prestaciones acordes al aspecto Sportline, ni para quien recorre muchos kilómetros al año, donde el diésel compensa mejor el consumo.
El Sportline 150 CV es un acabado de imagen dentro de la gama Kodiaq: añade estética deportiva y equipamiento a una mecánica que ya estaba en el Selection por 4.400 euros menos. Frente al Volkswagen Tayron de igual potencia, que cuesta menos y acelera algo más rápido, el Kodiaq se sostiene en su equipamiento de serie y su maletero de 725 litros, pero no en el precio. Lo recomendaríamos a quien priorice el diseño y el confort sobre el rendimiento, con el Selection o el Plus de la misma mecánica como alternativas más sensatas dentro de la propia gama. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 150 CV |
| Par | 250 Nm |
| Cambio | DSG |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 6,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 139 g/km |
| Autonomía WLTP | 901 km |
| 0 a 100 km/h | 9,7 s |
| Velocidad máxima | 207 km/h |
| Largo | 4.758 mm |
| Peso | 1.714 kg |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
125 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.